Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.

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lunes, 17 de agosto de 2026

West Side Story (2021) Soundtrack: AMERICA

Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!

Que me perdonen los puristas y nostálgicos cinéfagos (o no, que a estas alturas de la película, nunca mejor dicho, me da igual si lo hacen o no), pero pienso que la versión de "West Side Story" dirigida por Steven Spielberg en 2021 es superior a la por otro lado justamente mítica de 1961 de Robert Wise y Jerome Robbins.

Comparar las dos versiones de la emblemática America nos podría explicar por qué. En la versión de 1961, la canción llega justo después del encuentro entre los Jets y los Sharks en el baile en el gimnasio. Los ánimos están alterados y los portorriqueños suben a la azotea del bloque de apartamentos a calmarse y reflexionar. Los chicos están airados por la condescendencia racista con la que les trata la banda rival, se ha concertado una cita para preparar una pelea... y en esta ambiente, ante las quejas de Bernardo por su situación en los Estados Unidos, se encuentra conque su novia Anita y sus amigas están, aún así, encantadas de vivir en el país y para nada echan de menos un Puerto Rico lleno de miseria y desastres naturales. 

En la de 2021, ha pasado ya una noche desde los hechos en el gimnasio. Los ánimos están más calmados, y, en el apartamento que comparte con Bernardo, una soñadora Anita colgando la ropa recuerda su isla de origen con cariño... pero sin ninguna nostalgia, porque pronto pasa a enumerar las ventajas que encuentra en su país de acogida, encontrándose con las críticas de su novio al mismo.

Aunque la escena en 1961 se supone exterior, está rodada en un escenario que reproduce la azotea, sin ocultar el origen teatral de la misma. La cámara de Robbins se muestra bastante estática durante toda la canción (excepto al final), enmarcando los movimientos de los bailarines y contribuyendo a aumentar el confinamiento opresivo de la situación. En este estrecho marco se desarrolla una auténtica batalla de sexos (en ocasiones con tono de comedia screwball) con chicos y chicas casi escupiéndose sus diferentes visiones. 

En 2021 Spielberg prefiere escapar a este asfixiante entorno y lleva a sus personajes al exterior, siguiendoles desde el patio de luces del edificio, el apartamento y los pasillos a la calle, donde a Anita y Bernardo no solo se les unen los otros miembros de los Sharks sino todo el vecindario. La cámara apenas se detiene, en una serie de travellings que sacan perfecto provecho de los elementos urbanos (hileras de coches aparcados, aceras llenas de peatones, tenderetes de mercados) alternan todo tipo de planos y composiciones de imagen. La escena es mucho más vital, mucho más libre y permite al espectador contemplarla desde muchos más puntos de vista... pero sin perder un ápice de la crítica implícita en la letra de la canción, que aparece ilustrada por breves pero significativos planos, casi flashes, de negociaciones de contrato de arrendamiento, gente protestando contra desahucios o publicidad de tentadores apartamentos.

A esta vitalidad contribuye una paleta de colores que casi literalmente estalla llena de brillo, vibrante, dominada por el amarillo chillón del vestido de Anita en torno al cual giran cual satélites el resto de tonalidades. En 1961, la escena nocturna de matices agobiantes exigió una gama cromática más tenue, en los que el magenta del vestido de la novia de Bernardo también sobresale, al igual que unos tonos rojos en el atuendo de alguna de sus amigas, al tiempo que encuentra agudo contraste con los matices oscuros del vestuario de los chicos.

Me gustaría dejar claro que mi preferencia por la versión de Spielberg de la escena para nada implica que no me guste como la planteó Robbins sesenta años antes. Ambos cineastas optaron por diferentes planteamientos, y los dos me parecen excelentes. Pero mi gusto cinéfago disfruta mucho más con la escena de 2021, mucho más variada, mucho más creativa, mucho más vital... y posiblemente tan efectiva o incluso más.

Al comienzo dejé enlace a la escena en la peli de 1961 y aquí abajo dejo la de 2021. Y si quieren compararlas más claramente, en este enlace hay una mezcla de ambas. La primera versión de West Side Story mantiene, y mantendrá, su condición de mito no solo por su calidad sino también por su éxito e impacto... pero encuentro tristemente injusto que el riesgo que tomó Spielberg al acometer su visión del musical de Robbins, Bernstein y Sondheim no recibiera la positiva respuesta de público que merecía. Una pena, porque es una auténtica maravilla.


 

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