Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.

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viernes, 4 de septiembre de 2026

Aretha Franklin: AMAZING GRACE

Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!      

Hoy rompo la regla de empezar el día con una sola canción, porque quería hablar del mayestático álbum (1972), y consiguiente documental (2018), de Aretha Franklin Amazing Grace, y me es imposible escoger una sola entre las que lo componen, tal es la calidad absorbente en todas ellas. Así que traigo aquí el audio y abajo el video completos, y escúchenlo, si les place, a su libre albedrío, todo seguido o a cachos... pero les advierto, si empiezan a escuchar o ver, difícil será que abandonan esa hora y media de auténtica gloria musical.

Aretha empezó muy joven como cantante de gospel cantando en las misas oficiadas por su padre, y en 1956, con solo 14 años, hizo unas grabaciones en directo de las que solo algunas serían publicadas como single, por ejemplo Never Grow Old, pero que luego serían recopiladas en álbum en 1965 bajo el título Songs of Faith. Sin embargo, cuando unos años después fue descubierta por el cazatalentos de Columbia John Hammond (con un currículo que incluye a Billie Holiday, Pete Seeger, Dylan, Leonard Cohen o Springsteen) y la disquera la contrató a fines de 1960, vieron en su prodigiosa voz potencial para hacer de ella una gran cantante de standards de jazz o de la música popular, como Won't Be Long (un tema rhythm and blues con reminiscencias gospel compuesto para ella en 1961) o el standard jazz Skylark, que publicó en 1963.

Pero su trayectoria en Columbia no pasó de discreto éxito en las listas R&B y solo una canción (Rock-A-Bye Your Baby With a Dixie Melody)en el top 40 de las listas generales, y además Aretha acabó sintiéndose incómoda con el tipo de música que le obligaban a grabar, prefiriendo un estilo más fuerte y emocional. Cuando en 1966 terminó su contrato con Columbia, Jerry Wexler, el productor musical y copropietario de la emblemática disquera del soul, Atlantic/Stax, le propuso que firmara con ellos, a lo que Aretha accedió. Wexler dio absoluta libertad a la cantante sobre el material, ya fuera sobre cómo cantar el que le sugirieran o sobre la elección de temas, y el resultado fue el álbum de 1967 I Never Loved a Man (the Way I Love You), un estallido soul con Aretha no solo cantando maravillosamente, sino haciendo lo que quería hacer y siendo dueña de su destino musical. El álbum se abre, y con ello queda dicho todo, con su grandiosa versión del tema Respect de Otis Redding, que llegó al número 1 de las listas, redefinió el soul y conviritió a Aretha en un icono de la reivindicación feminista. Más que una versión, fue una recreación, en la forma de cantarlo y en la letra, como bien admitió un admirado Otis cuando declaró Esta chica me ha quitado mi canción. Ya no es mi canción. A partir de ahora, le pertenece a ella”. Como ya es sabido, su carrera en Atlantic llevaría a Aretha a ser proclamada la Reina del Soul... 

... pero nunca pudo olvidar sus orígenes gospel, y en 1972 decidió hacerles un homenaje en toda regla, grabando un soberbio álbum en directo en la Iglesia Bautista Misionera Nuevo Templo de Los Ángeles. En él estuvo acompañada de músicos habituales en sus grabaciones para Atlantic, y un coro dirigido por el Reverendo James Cleveland, considerado el rey del gospel por reinventar y modernizar los coros de este estilo, aparte de que además fue el profesor de piano de Aretha cuando era niña. La cantante seleccionó una serie de espirituales tradicionales y modernos como Mary Don't You Weep, Old Lanmark, How I Got Over o el Never Grow Old con la que había debutado de adolescente, himnos eclesiásticos como la significativa Amazing Grace que da título al álbum, o canciones seglares procedentes del soul (Wholy Holy de Marvin Gaye), el pop (You've Got a Friend de Carole King) o el standard You'll Never Walk Alone en origen procedente del musical Carousel

Todo ello en versiones gospel electrizantes que atrapan al oyente y no le sueltan, un auténtico deleite para el oido... y para la vista, si lo completamos con el documental que da fe del acontecimiento. La actuación de 1972 fue filmada por Sydney Pollack con intención de estrenarse comercialmente, pero no pudo ser así porque un fallo en los medios usados durante el rodaje afectó a la sincronización de audio y vídeo, problema difícilmente reparable a plena satisfacción con la tecnología analógica del momento, con lo que el material filmado se archivó. En 2008 el compositor y productor musical Alan Elliot se hizo con los derechos de ese material y pidió permiso a Pollack para corregir el error de sincronización con los medios digitales modernos, y junto con el montador Jeff Buchanan (que por ejemplo algunos años después montaría la prestigiosa "Her" de Spike Jonze), y centrándose en lo estrictamente musical de lo grabado, creó un documental de más o menos una hora y media de duración. Sin embargo, litigios legales con Aretha retrasaron el estreno oficial hasta 2018, siendo entonces aclamado por la crítica, recibiendo prestigiosos premios y disfrutando de un éxito importante dentro de su género.

 

Si con el audio completo enlazado al comienzo de este texto, los enlaces a temas aislados o el trailer del documental justo aquí encima no hay suficiente, y espero que no lo haya, aquí les dejo el documental completo, Aprovechen, que a saber cuanto durará. Y disfrútenlo como lo disfrutaron, mezclados entre el público, los stones Mick Jagger y Charlie Watts. Es una pura maravilla. 


 

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