Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
El trío de compositores-cantantes formado por los hermanos Brian y Eddie Holland y Lamont Dozier (conocidos como Holland-Dozier-Holland o sencillamente HDH) han sido uno de los pilares de la música soul, especialmente dentro de la disquera Motown durante los años sesenta, creando canciones inmortales como Where Did Our Love Go, Baby Love, Stop! In the Name of Love y You Can't Hurry Love para The Supremes, It's the Same Old Song y Reach Out I'll Be There para The Four Tops, o Heat Wave y Nowhere to Run para Martha and The Vandellas.
Sin embargo, HDH abandonaron la disquera de Berry Gordy en 1967 por disputas sobre el reparto de beneficios y royalties sobre su trabajo, empezando un conflicto legal que se extendería hasta finales de los años setenta y sería resuelta con un acuerdo extrajudicial. Entretanto, el trío decidió fundar en el propio Detroit sede de la Motown las compañías Hot Wax e Invictus para seguir desarrollando su labor como compositores y productores de música soul. Aunque tras un gran éxito en sus primeros años su suerte se fue apagando hasta la disolución de Hot Wax en 1973 y de Invictus en 1977, la calidad de sus producciones y artistas (Chairmen of the Board, Honey Cone, Laura Lee, Parliament -con George Clinton-, 100 Proof (Aged in Soul), entre otros) y su estatus de precursores del funk, les da el lugar de honor que les pertenece entra las disqueras emblemáticas de la música soul, junto a Motown, Stax/Atlantic y Philadelphia International Records.
Uno de los primeros, y también más grandes éxitos de HDH fuera de Motown fue la canción de 1970 Band of Gold interpretada por Freda Payne. Esta, con una potente voz que algunos comparan con la de Aretha Franklin (aunque la de Payne es más limpia y suave que la de Aretha), es una cantante con origen en el jazz, llegando a cantar un par de veces en directo con la banda de Duke Ellington, que quedó impresionado con su voz y le ofreció un contrato exclusivo para diez años que ella rechazó por restrictivo, aunque curiosamente si compartió con él un EP con la cara A ocupada por Duke y la B por Freda, con una versión de la bossa nova Desafinado). Pero tras unos años en el jazz, la joven derivó al soul, estilo en el que tuvo sus mayores éxitos, destacando, aparte de la canción que me ocupa hoy, el himno antibelicista Bring the Boys Home.
Band of Gold es una delicía de tema soul, puros Holland-Dozier-Holland (que usaron el pseudónimo Edythe Wayne como consecuencia de su disputa legal con Motown, con Ron Dunbar, productor en Invictus, siendo también acreditado, aunque su aportación al tema no esté clara) desde el riff de bajo que la introduce, seguido por un original riff de sitar eléctrico que precede al estallido bailable de la canción (por cierto, entre los músicos que intervinieron en la grabación está un adolescente Ray Parker a la guitarra rítmica... sí, sí, el de Ghostbusters).
La canción presenta a una joven recién casada que ha sido abandonada por su marido la noche de bodas tras haber dormido en camas separadas. Aunque no se explicita el motivo del abandono, ello no ha evitado muchas elucubraciones al respecto, desde la inexperiencia de la joven hasta que ella le rechazara por no cumplir como amante (la historia de un gatillazo, vaya) o por no sentirse suficientemente querida, o que el marido descubriera que era gay... Que cada cual saque sus conclusiones al respecto. Lo que sí es cierto es que Payne, que rondaba los treinta años en ese momento, no era partidaria de cantar el tema por esas implicaciones, y también por considerarlo más apropiado para una intérprete más joven... Se dice que Freda le dijo a Dunbar que no le veía sentido a la canción, contestándole este "No tienes que entenderla, solo cantarla."
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