Noche de Oscars, la ceremonia de ceremonias cinéfagas, noche de cotillear sobre los modelitos, criticar a la gente del cine, de quiniela para presumir de que/constatar que no (táchese lo que no proceda) le tenemos cogida la medida a estos premios, de alegrarse cuando la Academia premia lo que nos gusta y ponerla a caldo cuando no. Esto también es cinefilia, faltaría más.
También es noche de vanidad, vanidad y todo es vanidad, y por ello me viene a la cabeza para el vaaamosss de hoy esta bonita canción de uno de mis musicales favoritos de este siglo, "El gran showman", donde Jenny Lind, la cantante de ópera que interpreta Rebecca Ferguson deja bien claro cantando que al final, en el mundo del espectáculo lo que cuenta más es la gloria...