Pues nada, que parece que Cataluña quiere el divorcio. O, por lo menos, quiere que le permitan decidir si lo quiere o no. Y España, esa nación laica que no lo es, aconfesional en estado latente pero en realidad sierva de una confesión, invoca a Dios encarnado en Santa Constitución de la Inmaculada Transición y dice que no es posible. Dios, o sea, la Constitución, no lo permite. Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo.
Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.
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sábado, 12 de abril de 2014
viernes, 13 de septiembre de 2013
El deber de dejar decidir.
En una democracia, decidir no debería ser solo un derecho de los ciudadanos. Por parte de las instituciones debería existir también el deber de dejar que los ciudadanos decidan. Y ambas partes deberían aceptar el resultado del ejercicio de dichos derechos y deberes, aunque no siempre salga lo que gustaría que saliera. Que, como se ha dicho tantas veces, es lo "malo" de una democracia. Que lo que quiere la gente no es necesariamente lo que uno preferiría... pero como la alternativa sería vivir en la peor de las pesadillas, hay que aceptarlo.
jueves, 27 de diciembre de 2012
2015, Barça año 1
Si los hados de esta nuestra presunta democracia son propicios, en el año 2014 habrá en Catalunya una consulta sobre la autodeterminación en la que todo apunta a que los catalanes optarán por la independencia. Si esos hados aceptan el dictado popular, y ojalá sea así, para 2015 todas las instituciones catalanas, que por motivos sentimentales, geográficos o políticos los españoles vemos como propias, dejarán de serlo.
Incluido el Barça, por supuesto.
Incluido el Barça, por supuesto.
viernes, 21 de septiembre de 2012
Por la intendencia hacia la independencia
Estamos ante otro de esos viernes de pasión con los que nuestro “bendito” gobierno nos está regalando los oídos, y sobre todo, nuestros cada vez más agujereados bolsillos. Sin embargo, a diferencia de otras veces, no ha habido runrún previo ni rumores alarmantes o catastrofistas sobre las nuevas medidas de ajuste que tarde o temprano saldrán a la palestra cual susto de película de terror.
No, esta semana hemos estado más ocupados con el nuevo paso de la yenka en la que se han convertido las reivindicaciones de un nuevo estado catalán, en ese baile de plantear abiertamente la autodeterminación (pasito adelante) pero discutir un rescate que venga de la administración central (pasito atrás), montar una multitudinaria manifestación independentista (pasito adelante) como aperitivo de hacer el paripé de viajar a Madrid para solicitar un imposible pacto fiscal que articule la presencia de Catalunya dentro del estado español (pasito atrás).
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