La peli que me ocupa hoy no tiene la profundidad temática ni el juego de diferentes niveles de esas obras cima de su arte, pero sí que es posiblemente donde Sturges combina mejor la screwball comedy con el slapstick, en una historia con diálogos recitados a ritmo de ametralladora y llenos de dobles sentidos… a este respecto, aquí es donde más cerca estuvo el cineasta de sus colegas Hawks y Wilder. Y por cierto, lo de “doble” viene muy a cuento en esta película, en el sentido plauto-shakesperiano del término …todo ello al servicio de poner en cuestión la sacrosanta institución del matrimonio, lo cual le llevó a tener que aceptar ciertas imposiciones de la censura del Código Hays… pero también a burlarla impunemente.
