El recientemente publicado segundo álbum de estudio de la cantante inglesa Rachel Agatha Keen, más conocida como Raye, This Music May Contain Hope, ya es considerado uno de los mejores discos de soul de los últimos años.
Esta dramática balada sobre una ruptura sentimental, segundo single del mismo, da buena fe de las bondades del álbum.
Ayer en el Toma 3 de Xixón, deliciosa presentación de los libros "Darkness on the Edge of Town: Springsteen en el corazón de la tormenta" y "Autorruta del Sur", de Julio Valdeón, el primero un análisis de la creación de uno de los mejores álbumes del Boss y el segundo una descripción del viaje que hicieron el autor del libro y su pareja por la Ruta 61 estadounidense, pasando por algunos de los lugares emblemáticos del blues, el rock, el country y el soul.
Por tanto, se habló mucho de esa música tan norteamericana que hemos hecho tan nuestra. Como digo, una delicia de presentación.
Noche de Premios Goya hoy, así que vamos a mezclar música y cine. "Un, dos, tres... al escondite inglés", de 1970, fue el primero de los dos únicos largometrajes dirigidos por Iván Zulueta (el otro siendo el magnético y maravilloso "Arrebato"), una auténtica locura improvisada entre amiguetes del mundo del cine, la televisión y la música que imitando en lo posible el estilo de Richard Lester en sus películas con The Beatles, se pretendía, y conseguía ser, parodia de festivales a lo Eurovisión, contando con la participación de un buen número de grupos pop y rock de los años sesenta, entre ellos Vainica Doble, Los Íberos, Formula V, Los Buenos...
I Only Have Eyes for You es una canción escrita por Harry Warren (música) y Al Dubin (letra) para la película de Ray Enright, con números musicales dirigidos y coreografiados por Busby Berkeley, "Música y mujeres" de 1934. Interpretada en ella por Dick Powell, y luego apareciendo en una maravillosa escena de baile con el sello inconfundible de Berkeley, el mismo año sería versioneada por varios cantantes hoy ya olvidados, aunque hay que destacar que la de Ben Sevin alcanzaría el número dos en las listas.
Tras ser usada en a película "Té para dos" de David Butler, ahí cantada por Gordon Mac Rae, la canción quedó más o menos en el olvido hasta que el grupo pre-soul y doowop The Flamingos decidió rescatarla en 1959. El grupo había empezado su carrera en 1952, y desde entonces solo habían tenido éxito con dos singles de 1956, A Kiss From Your Lips y I'll Be Home. Con I Only Have Eyes for You alcanzarían su mayor momento de gloria, alcanzando casi el top ten en las listas generales de éxitos y el número 3 en las de rhythm and blues. Ello les ha instalado en la historia del rock como uno de los grandes grupos del estilo doowop y la antesala de la música soul de los años sesenta.
Y bien merecido que lo tienen, aunque solo sea por este tema, que, bajo la guía del arreglista Terry Johnson y el productor George Goldner, reconstruyeron de arriba abajo, quitándole lo que le hacía un standard, sin más, y convirtiéndolo en una joya del doowop, con su introducción a guitarra con reverberación, la incisiva voz del cantante Nate Nelson y los "shoo-bop-she-bop" con efecto de eco al fondo. Todo ello da un tono misterioso a la canción, muy de evocación, lo cual le ha llevado a ser usada en películas o series televisivas en momentos que necesitaban dicho tono. Así, el tema ha vuelto a aparecer en películas como "American Graffitti" o "Una historia del Bronx", y en series como "Buffy la cazavampiros", "Los Soprano" o "The Crown".
Tras la versión de The Flamingos llegaron otras, entre ellas una de Frank Sinatra, pero la canción volvió a lugares punteros de las listas de éxitos con la que hizo Art Garfunkel para su álbum Breakaway, de 1975, que triunfó no solo en Estados Unidos sino también en el Reino Unido, donde llegaría al número 1. Como era de esperar, la versión de Garfunkel, aunque coge el inicio que aportaron The Flamingos, se aleja del doowop para adaptarse a las modulaciones de su dulce voz. Para mi no es una mala versión, de hecho es tan agradable de escuchar como todo lo que canta Artie, pero echo de menos en ella el caracter misterioso y evocativo de la versión de aquellos.
Para terminar, dejo aquí las primeras versiones del tema, de la película "Música y mujeres", para apreciar los cambios que hicieron The Flamingos y admirarlos en su justa medida. En primer lugar, un clip con la primera vez que aparece en el film, y en segundo lugar la versión coreografiada por Busby Berkeley, que es una auténtica maravilla visual.
Fuente de los datos: Dave Marsh, The Heart of Rock & Soul, Da Capo Press, New York 1999, Robert Dimery (ed.), 1001 canciones que hay que escuchar antes de morir, Grijalbo, 2011 y Wikipedia