"La linterna roja" (𝘋𝘢 𝘩𝘰𝘯𝘨 𝘋𝘦𝘯𝘨 𝘭𝘰𝘯𝘨 𝘎𝘢𝘰 𝘨𝘢𝘰 𝘎𝘶𝘢 (𝘙𝘢𝘪𝘴𝘦 𝘵𝘩𝘦 𝘙𝘦𝘥 𝘓𝘢𝘯𝘵𝘦𝘳𝘯), Zhang Yimou, 1991) es para mí, junto a "Semilla de crisantemo" y "Vivir" la cumbre del arte cinematográfico de su director, y, teniendo en cuenta otras maravillas que jalonan su filmografía, en especial en los años noventa, eso es decir muchísimo. Añadamos para completar el elogio que posiblemente es una de las mejores películas del último tercio del siglo XX.
Es un film de gran complejidad tanto en lo argumental como en lo narrativo, visual y técnico, y sin embargo exhibe una fluidez mercurial que escapa a todo alarde innecesario y que la hace plenamente accesible al espectador, que no puede menos que rendirse y dejarse llevar por los recovecos del guion y su apabullante y hermosa plasmación en imágenes.
Merece la peli quizás un análisis más profundo y detallado que esta torpe y entusiasmada reseña, pero no puedo evitar hablar de la variedad de capas de su historia, la de una joven cercana a los veinte que en la feudal china de la segunda década del siglo pasado debe renunciar a sus estudios universitarios para sacrificarse por su arruinada familia mediante su matrimonio con el cacique de la zona.
