Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.

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viernes, 11 de septiembre de 2026

Bruce Springsteen: THE RISING

Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!   

Hace 25 años que el mundo empezó a cambiar hacia el marasmo en el que estamos hoy... Las víctimas de los atentados, y las de la guerra a la que llevaron, y las de los atentados en los años siguientes... deben estar todas ellas en la memoria, al igual que las víctimas del odio que se han generado en estos últimos 25 años.

Bruce Springsteen, como tantos y tantos más, quedó horrorizado por el atentado y sus consecuencias, y su álbum The Rising, de 2002 se hizo y salió bajo esas sombras. Pero para llegar a él hubo un largo recorrido anterior...  

Springsteen había hecho su último álbum con la E Street Band, Born in the USA, en 1984, y sus últimas giras con su banda habían sido en 1988, la correspondiente al álbum Tunnel of Love y la compartida con Peter Gabriel, Sting, Youssou N'Dour y Tracy Chapman, Human Rights Now! patrocinada por Amnistía Internacional. El último concierto fue el que cerraba esta gira, en Buenos Aires el 15 de octubre de 1988. Tras este, el Boss decidió que quería asumir el desafío de afrontar nuevas obras y hasta nuevos estilos con otros músicos, y disolvió el grupo. De la E Street Band, solo el pianista Roy Bittan le acompañó en su nueva etapa.

Empezó entonces lo que se llama el "hiato" o la era de las "otras bandas" en la trayectoria de Springsteen, una etapa irregular, con grandes obras y otras... digamos que no tanto, pero en la que fue capaz de mantener el enorme poder de sus directos. Como paréntesis en ese período, en 1995 convocó a la banda para grabar cuatro nuevos temas que se incluirían en la recopilación Greatest Hits, entre ellos Murder Incorporated, y en 1998 fue publicada la caja Tracks, otra recopilación, esta vez de viejas maquetas y temas descartados a lo largo de su carrera, con unos pocos remezclados, para lo que convocó a algunos miembros de su vieja banda... 

Este hecho, y el que hubiera fans que le comentaban que nunca le habían visto con la E Street Band, sumados a una nostalgia por los grandes trabajos hechos con el grupo, le llevó a convocarla nuevamente, con la formación con la que se había despedido, o sea, Nils Lofgren, Garry Tallent, Roy Bittan, Clarence Clemons, Danny Federici, Max Weinberg y Patti Scialfa, a los que se sumaría el retorno de Steve Van Zandt. A comienzos de 1999 empezaron a ensayar temas juntos nuevamente, siendo considerado el primer momento del retorno la actuación de Bruce cuando fue incluido en el Rock and Roll Hall of Fame, el 15 de marzo de 1999. Tres días después siguieron unas actuaciones benéficas y para un público reducido en Asbury Park, que sirvieron de ensayo general para la gira The Reunion Tour, que empezaría en Barcelona el 9 de abril de 1999 y terminaría en Nueva York el 1 de julio de 2000, concierto que sería hecho público en el documental y álbum Bruce Springsteen & the E Street Band: Live In New York City el año siguiente.

Terminada la gira, Springsteen y los E Street empezaron a pensar en lo que sería su primer álbum de estudio tras 16 años. Bruce había estado componiendo durante la gira, con canciones como Waitin' on a Sunny Day y My City of Ruins, y tras ella vendrían otras, como Lonesome Day y Mary's Place. También se recuperó una canción bastante más antigua, de 1994, Nothing Man. Hubo otras que se llegaron a grabar, entre ellas Land of Hope and DreamsAmerican Skin, pero no quedaron satisfechos con el resultado por no verles fuerza, lo cual provocó que cambiaran su productor para futuras grabaciones (Chuck Plotkin, que llevaba trabajando con ellos desde los tiempos de Darkness on the Edge of Town, por Brendan O'Brien) y que estos temas no vieran la luz en nuevas grabaciones de estudio (en directo sí que habían sido interpretadas) hasta bastante más tarde, respectivamente en los álbumes Wrecking Ball (2012) y High Hopes (2014). 

Y entonces llegaron los ataques del once de septiembre. Bajo el impacto de los mismos, Springsteen, por un lado, advirtió que muchos de los temas en los que estaban trabajando tomaban nuevo sentido a la luz de las consecuencias del atentado: la alegría contagiosa a lo Hungry Heart de Waitin' on a Sunny Day se tornaba amarga, My City of Ruins, que en origen se refería a la situación de crisis económica de su natal Asbury Park, pasaba a ampliar su referencia, y Nothing Man, que hablaba de la traumática vuelta de un soldado tras la Primera Guerra del Golfo, encajaba perfectamente en la nueva situación. Otras, como Lonesome Day o Mary's Place, casi terminadas antes de los atentados, pasaron por algunos cambios en la letra para adaptarse a la misma.

A estas siguieron tras los hechos de septiembre siete canciones más que claramente hablaban de los ataques, pero no centrándose en la ejecución de los mismos, sino en sus consecuencias, en cómo habían afectado a gente común: familias (Into the Fire, You're Missing), trabajadores supervivientes (Paradise), miembros de los equipos de rescate (The Rising), la tensión general después de los hechos (The Fuse, Empty Sky), la visión de un mundo dividido política y culturalmente (Paradise, Worlds Apart)...   

The Rising fue la última canción compuesta y grabada para el disco, y le acabaría dando título. Springsteen ha declarado que le parecía que al álbum le faltaba una canción, y acabó escribiendo una que hablara del sacrificio definitivo, el que lleva a una muerte inspirada por el sentido del deber, dando voz a uno de los bomberos que fallecieron durante el rescate en las Torres Gemelas, equiparando su subida por las escaleras del edificio en llamas a una ascensión al Cielo. Uno de los grandes aciertos del tema es que tal tono solemne y elegíaco en su temática está arropado por una potente melodía e instrumentación típicas del rock, con el Boss empezando a cantar bruscamente solo acompañado por la guitarra y unas repetitivas notas de sintetizador al fondo, casi como si fuera una oración, a la que se une tras esta introducción el violín de Soozie Tyrell (que acabaría siendo plena parte de la E Street Band con este álbum y la posterior gira) y un ritmo de batería atenuado de Max Weinberg, hasta que paulatinamente dicho ritmo se acelera hasta llegar a un estallido mezcla de gospel y rock, con un alegre estribillo meramente tarareado que la convierte en una de las mejores canciones para estadio hechas por el Boss.

La considerada mejor versión de la canción en directo es la del concierto en el Palau Sant Jordi de Barcelona dentro de la gira de The Rising, el 16 de octubre de 2002, publicada al año siguiente dentro del DVD Live in Barcelona. La versión de la gira tiene la particularidad de que Tyrell entra con su violín desde el principio, incidiendo en la solemnidad con la que arranca la canción. 

Quede aquí como una evidencia más del talento de Springsteen y la E Street Band... 

... y sobre todo como tributo en este 25 aniversario a las víctimas de los atentados y a todas las víctimas de los siguientes atentados y guerras, y también contra el odio, que llegaron como consecuencia y con la excusa del 11-S y que han jalonado hasta el día de hoy este miserable siglo que nos ha tocado vivir...