Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
Hoy cumpliría ochenta años Freddy Mercury. Palabras mayores, guste Queen o no guste. Porque Freddy es una de las mejores voces, si no la mejor de la historia del rock, una voz que ha sido analizada científicamente y resulta que al parecer abarcaba 37 semitonos (más de tres octavas), al nivel de los mejores cantantes de ópera. Para hacernos una idea, una persona normal estaría entre 12 y 18 semitonos (octava y octava y media). y la de un cantante profesional en cualquier estilo pop por termino medio puede llegar a 24 semitonos (dos octavas). Pero el mérito de Freddy no está solo en su gama vocal, sino en la potencia con que la usaba y su capacidad para mantener una nota durante mucho tiempo.
Claro que no se trata solo de una voz privilegiada. Tanto en estudio como en directo, Mercury no solo interpretaba las canciones musicalmente hablando, sino teatralmente. Su voz captaba perfectamente el contenido de la letra que cantaba, y sobre el escenario sus manierismos y movimientos (incluyendo su marca de la casa, el manejo del micrófono pegado a su soporte), y su calculada interacción con el público hacen de él la figura que merecidamente ha llegado a ser. Independientemente, repito, del gusto de cada cual en lo que respecta a la música propiamente dicho.
Por ejemplo, la canción que elijo para celebrar este "cumpleaños", A Kind of Magic, a pesar de su inmensa popularidad no está considerada a nivel crítico como una gran canción. Acreditada al baterista Roger Taylor, fue compuesta para la banda sonora de la película "Los inmortales" (1986) de Russell Mulcahy (que también dirigiría el espléndido videoclip de la canción), siendo usada en los créditos finales de la misma, y luego incluida en el álbum de la banda de igual título. En principio, no deja de ser un reflejo del pop destinado a los grandes estadios en los que Queen se especializó en los años ochenta. Pero a los que a pesar de todo nos gustó, y nos sigue gustando, nos atrae su contagioso ritmo, al parecer idea de Freddy, que sugirió acelerar la canción que había concebido como una balada el baterista Roger Taylor... este se plegó a la idea del cantante, y junto a la excelente línea de bajo de John Deacon, creó un ritmo pegadizo y altamente bailable por el que la voz de Mercury se mueve con mucha comodidad y plena de matices, dejando además espacio para que Brian May haga uno de esos personalísimos solos de guitarra suyos.
La canción solo se usó en directo a lo largo de 1986, durante la gira de presentación del álbum, que además supuso la despedida del Queen original de los escenarios (Sumamos aniversarios: ochenta años de Freddy, cuarenta de A Kind of Magic y cuarenta de las últimas actuaciones de Mercury en directo). El tema daba mucho juego en escena, y propongo hoy tres pruebas palpables de ello.
Una, la versión del concierto en Leiden, Países Bajos, el 11 de junio de 1986. Muchos foros de fans la consideran la mejor interpretación vocal de Mercury del tema en directo, la más cercana a la original. Lo malo es que, aparte de discos pirata y filmaciones no profesionales, no existe constancia de ella con la calidad de audio y video suficiente para apreciarla a plena satisfacción. Existen videos como este que nos permiten hacernos una idea y dejarnos con los dientes largos, eso sí.
Luego, ya con grabaciones oficiales y de calidad, tendríamos la versión del concierto en Budapest el 27 de julio, potente, llena de fuerza y con una interpretación vocal excelente, aunque no al nivel de la versión de estudio.
Y finalmente tenemos la versión del mítico concierto en Wembley el 12 de julio. Quizás vocalmente, aunque mantenga el nivel de excelencia habitual en el cantante, no esté a la altura de las de Budapest, Leiden o en estudio... pero la espectacular puesta en escena, el pleno dominio del escenario y de un entregado público por parte de Mercury la ponen un peldaño por encima del resto. Aquí abajo la dejo, como epílogo de este torpe tributo a esta ristra de aniversarios...
A Kind of Magic ha cumplido 40 años.
Hace cuarenta años que el Queen clásico hizo sus últimos conciertos.
Sobre todo, Freddy Mercury habría cumplido hoy ochenta años.
Y, parafraseando la canción, solo puede haber uno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario