Se dice que “El cielo y tú” (All This, and Heaven Too, Anatole Litvak, 1940) pretendía ser la respuesta de Jack L. Warner y su Warner Bros. a “Lo que el viento se llevó” de Selznick y MGM. Y desde luego, tenía los mimbres para ello: una historia basada en un escándalo real con romance y asesinato que contribuyó a derribar un régimen político en la Francia del siglo XIX, un diseño de producción fastuoso, digno de una rutilante película de época, con profusión de lujosos decorados y vestuario, una pareja protagonista con dos de las estrellas del momento… y sin embargo, a pesar de un relativo éxito de crítica y público, no cumplió con las expectativas creadas.
Más allá de echar la culpa a defectos intrínsecos de la peli, que haberlos haylos, echémosle la culpa al ominoso Código Hays, que impidió un desarrollo completo de las tres jugosas tramas en ella, la romántica, la criminal y la histórica. Litvak y Casey Robinson, adaptador de la novela original de Rachel Field, por elección propia o por imposición echaron el resto en que toda la pasión a punto de desbordarse se quedara justo ahí, que apenas se encendiera el conflicto y saltaran las chispas como sí ocurrió en su competencia…
