Con todo, no se le puede negar encanto de eso que se llamaba “camp” a esta película que combina ideas de El tiempo en sus manos o Cuando los mundos chocan, mezcla géneros (ciencia-ficción, terror, comedia) sin rubor, se atreve a experimentar con bucles temporales y rupturas de la cuarta pared y, reforzando ese efecto “camp”, muestra una fotografía en el añejo Pathécolor inventado por el pionero español Segundo de Chomón, y que supuso la segunda película del prestigioso cinematógrafo Vilmos Zsigmond, que más tarde maravillaría con sus trabajos en “Encuentros en la Tercera Fase” o “El cazador”, entre muchas otras.












