Este envío está fundamentalmente basado en el capítulo dedicado a Eleanor Powell en Basinger, Jeanine: The Movie Musical, Borzoi Books, 2019. Los extractos en cursiva son traducciones literales o adaptadas de textos en dicho capítulo. Los extractos en rotulación normal son datos extraídos de libros y páginas web de referencia u opinión o redacción personal.
Hubo muy pocas, si las hubo, bailarinas no cantantes capaces de llevar el peso de un musical. La excepción más espléndida fue Eleanor Powell, que durante un breve espacio de tiempo en la historia del cine (1935-1945) fue una estrella de musicales de gran éxito. Solo hizo trece películas, diez de ellas como protagonista, pero fue una artista con habilidades tan únicas que la Metro, su estudio, decidió crear vehículos para su exclusivo lucimiento. Era un desafío, porque para el Hollywood de la época resultaba difícil mover a una bailarina por los vericuetos de un guion. No está claro por qué, o quizá lo está demasiado, pero mientras que era aceptable que un hombre pudiera bailar en cualquier parte, se consideraba agresivo que una mujer andara bailando sola por la calle.


