Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
Se suele decir que Neil Diamond tiene dos etapas claras en su trayectoria: una, desde mediados de los sesenta hasta comienzos de los setenta, en los que destacó como artista rockero con clara influencia del folk y del soul. La otra se iría desarrollando progresivamente tras el álbum y actuación en directo que le llevaron al estrellato masivo, Hot August Night (1972), cuando fue presentando producciones cada vez más sofisticadas y orquestales en un proceso que se afirmaría con el álbum Beautiful Noise de 1976 y tendría su punto de no retorno con su dueto con Barbra Streisand You Don't Bring Me Flowers de 1978 y la canción que me ocupa hoy, September Morn de 1979. A partir de ahí, y hasta final del siglo XX, la personalidad musical dominante en Diamond fue la de un crooner buen cantante pero de tono melifluo, empalagoso, muy a gusto entre las audiencias de las hoteles casino de Las Vegas y lugares similares...