Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
19 días y quinientas noches (1999), con su variedad de estilos musicales y letras pulidas y trabajadas, arropadas en una gran producción de Alejo Stivel, no es solo el mejor álbum de Joaquín Sabina, sino también uno de los mejores discos de la historia del pop-rock español. Con justamente esa variedad de estilos da forma definitiva el ubetense a la fórmula mágica que llevaba desarrollando desde hacía unos pocos años, sobre todo quizá desde Física y Química (1992), a partir de donde sus aires de cantante folk protesta derivado al rock cada vez cedían más paso a otras músicas.