El año pasado "
Tiburón" (
Jaws, Steven Spielberg, 1975) cumplió cincuenta años, y le di una bien merecida revisión. Ayer, no sé exactamente por qué, me apeteció volver a verla. Como esperaba, todas la buenas impresiones de aquel visionado de aniversario siguen ahí: la peli se mantiene fresca, vital, firme, lozana... conservando casi todas las virtudes de la juventud y casi ningún defecto de la edad adulta. Cuando fue estrenada, estábamos ante un film que reconstruía, y deconstruía, el cine de acción, espectáculo y suspense con una mirada muy setentera y por ello próxima a la nuestra entonces. Hoy mantiene su fuerza y vigencia. Poco importa que el haberla visto ya elimine el componente de sorpresa, porque... el manejo de los recursos cinematográficos por parte de Spielberg es tan excelente que aún transmite temor y tensión... no porque no sepamos qué va a ocurrir sino porque justamente ya lo sabemos.