Sobre la acera, una soleada mañana
yace un cuerpo rezumando sangre, qué horror,
y hay alguien sigilosamente escondido tras la esquina…
¿Será ese alguien Mack el Navaja?
El dramaturgo Bertolt Brecht y el músico Kurt Weill escribieron “La ópera de los tres centavos” basándose en la ópera inglesa de John Gay The Beggar’s Opera (1728), y unos poemas del poeta medieval francés François Villon, ambas obras traducidas al alemán, sin recibir crédito compositivo por ello, respectivamente por la escritora Elizabeth Hauptmann y el traductor K.L. Ammer. A través de la peripecia en el Londres victoriano del líder de una banda de asesinos y ladrones MacHeath, alias Mackie Messer (Mack el Navaja), Brecht y Weill pretendían hacer una sátira del capitalismo.
A punto de estrenarse la obra en Berlín en 1928, el actor protagonista Harold Paulsen dijo a los autores que era necesaria una introducción de su personaje al principio de la obra. Brecht y Weill rápidamente compusieron para ella una canción, Die Moritat von Mackie Messer, (The Ballad of Mack the Knife) describiendo a modo de elegía las fechorías del criminal e interpretada por un cantante callejero. Para hacerse una idea de como sonaba esta versión original del tema podemos escucharla en este clip con el comienzo de la película de 1931 dirigida por G.W. Pabst que adaptó la obra.
La primera versión en inglés se estrenó en 1933 en Broadway, adaptada por los letristas Gifford Cochran y Jerrold Krimsky, pero tuvo muy poco éxito. En 1953 la obra fue reestrenada en la Universidad Brandeis de Massachussets, con la orquesta dirigida por Leonard Bernstein y los textos traducidos por el compositor y libretista Marc Blitztein. Esta versión llegaría al off- Broadway en 1954, siendo la antesala del éxito de la misma…
… y de la que acabaría siendo su canción estrella, “Mack the Knife”, éxito al que no fue ajeno posiblemente Blitztein, que renovó la letra suavizando mucho el tono elegíaco y sangriento original y le dio un tono casi de película de género negro. La canción quedaría firmemente establecida con la versión de Louis Armstrong de 1955, que además improvisaría bromeando con el añadido en la letra como víctima de Mack de Lotte Lenya, una de las actrices tanto de la versión original alemana como de las primeras en Broadway.
Y finalmente llegamos a la versión de Bobby Darin en 1959, que rompe el molde y se establece como la mejor y más popular, dándole su inconfundible estilo entre lo crooner y el swing, introduciendo las emblemáticas subidas de tonalidad (cinco veces) a medida que avanza la canción, que dan una tensión acumulada a la misma que le da todavía más vitalidad.
Hay versiones posteriores dignas de mención, como la de Ella Fitzgerald con Duke Ellington, que supera a la de Darin con once cambios de tonalidad y tiene maravillosos momentos de scat o improvisación vocal. Hay otra versión de Ella, en Berlín en1960 (ojo, el video en el clip no corresponde a ese audio), famosa por el momento, a partir del minuto 1:40, en el que se le olvida la letra, lo dice cantando ("what's the next chorus to this song now?") y pasa a improvisarla sin mayor problema, resultando una interpretación monumental que acabó ganando un Grammy. Frank Sinatra, por supuesto, la incorporaría a su repertorio, y entre las más recientes hay una de Nick Cave espléndida por su tono cabaretero más cercano a la época del tema original y que recupera además su tono elegíaco y tétrico. Y no podía terminar este texto sin mencionar la maravillosa "Pedro Navaja" de Rubén Blades y Willie Colon, más que una versión una mirada latina a la versión de Bobby Darin.
Fuente de los datos: artículo sobre la canción Mack the Knife por David Cheal, en David Cheal and Jan Dalley (ed), The Life of a Song, Chambers Publishing Limited 2022, y Wikipedia.
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