Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
Me desperté esta mañana, y ¿qué vi?
una gran nube oscura sobre mí.
Encendí la radio y casi me da un patatús,
las noticias eran tan malas que me caí de la cama.
Había huelga del gas, de la gasolina, de camiones, de panaderos.
Hace falta ser Supermán para sobrevivir.
La factura del gas, la del alquiler, la del teléfono, los impuestos…
Soy un completo desastre, pero me mantengo vivo.
Me encantaría cambiar el mundo,
sacarlo del lío en el que está metido,
pero estoy demasiado débil, demasiado flaco.
Me gustaría volar, pero ni siquiera sé nadar.
Supermán, Supermán,
ojalá fuera como Supermán.
Supermán, Supermán,
quiero volar como Supermán.
Vale, no es de las canciones legendarias de The Kinks, pero es tremendamente divertida, con esa crítica social con retranca que Ray Davies sabía introducir en sus letras, y su estilo rock con influencias disco la hace un tema ideal para los directos, como bien pude comprobar cuando la interpretaron en su concierto en Xixón en 1986.
Compuesta por Ray en para el álbum Low Budget (1979), fue inspirada por su visionado de la mítica peli de Richard Donner sobre el superhéroe, pero más que centrarse en él, lo usó como sueño inalcanzable para escapar a una realidad insostenible, la de la Inglaterra de finales de los años setenta, inmersa en una profunda crisis económica y social. Está estructurada en torno a una fuerte línea de bajo de Jim Rodford (que sin embargo reconoció que siguió las instrucciones de Ray) y un ritmo de reminiscencias disco por el baterista Mick Avery... Ray declararía que solo dos bateristas eran capaces de combinar los ritmos rock y disco con precisión: Mick y Charlie Watts de los Stones. El hermano de Ray, Dave Davies, que odiaba la música disco, encontró la melodía del tema cursi, aunque le gustaba la letra, por lo que para hacerla menos "disco" introdujo fraseos de hard rock con su guitarra, dando al tema esa mezcla definitiva de estilos que le hace interesante. Al final, la canción fue un relativo éxito en las radios y las listas, y un momento álgido de los conciertos de The Kinks en los ochenta y noventa.
Dejo ahí debajo la versión del tema en uno de esos conciertos, correspondientes a la gira estadounidense de Low Budget, recogida en el álbum en directo One for the Road publicado en 1980, y en este enlace la canción en su versión de estudio. Si comparan las dos versiones, entenderán por qué digo que para mí este Supermán vuela mucho mejor en directo...
Fuente de los datos: Recio, Manuel y García, Iñaki, Atardecer en Waterloo, Silex Ediciones, Madrid 2017
No hay comentarios:
Publicar un comentario