Hay lugares que recordaré
toda mi vida, aunque algunos hayan cambiado.
Algunos para siempre, que no para mejor.
Algunos se han ido y algunos permanecen.
Utilizo este hermosísimo tema para recordar a George Martin, el único digno de recibir el calificativo de “quinto beatle” (dejémonos de debates estúpidos al respecto), por su influencia en el sonido del grupo y su aportación musical definitiva en bastantes de sus canciones más emblemáticas. Una de ellas es esta “In My Life”, a la que Martin añadió un detalle fundamental que contribuyó definitivamente a su inmortalidad.
Acreditada, como es habitual, a Lennon-McCartney, es, sin embargo, una de las pocas en las que no está claro a quién de los dos corresponde qué aportación, dadas las versiones contradictorias que dan ambos al origen del tema. Sí parece que la letra es de Lennon, que aparentemente respondería con ella al comentario de un periodista que, tras la publicación del libro de ensayos de John “En sus propias palabras” le había reprochado que sus canciones no eran muy serias.
Inmersos en la etapa en la que The Beatles alumbrarían el álbum “Rubber Soul”, con el que su estilo tanto musical como lírico adquiriría matices más complejos y profundos, John habría respondido al desafío con esta melancólica letra sobre el pasado y los recuerdos. Sin embargo, en lo que se refiere a la música, no está claro quién es el responsable. John siempre afirmó que la canción era completamente suya, excepto las dos estrofas puente, cuya música sí que atribuye a su compañero. Según Paul, un día habría ido a casa de John, que le habría enseñado esta letra para la que no tenía melodía, y aquel se habría sentado al melotrón que tenía Lennon y habría improvisado una música que McCartney decía estar influida por Smokey Robinson & The Miracles.
Pero sí somos justos, habría que añadir un tercer compositor. El grupo había grabado la canción con el reparto de instrumentos habitual, y con la voz solista de John doblada, a la que se añadieron las armonías vocales de Paul y George. Pero habían incluído un solo de guitarra intermedio por Harrison que no les acababa de convencer. Tras tomarse un descanso en la grabación, seguían sin saber qué hacer al respecto, y ahí es cuando George Martin decidió por iniciativa propia (otras versiones dicen que a petición de John) darle un tono barroco a la canción añadiendo un solo de piano sonando como un clavecín. Para conseguir este efecto, Martin tocaría el solo al piano con la cinta grabadora moviéndose a media velocidad y luego se reproduciría a velocidad normal, adquiriendo la melodía el ritmo adecuado.
Con esta contribución de George Martin el tema quedaba definitivamente consolidado como uno de los mejores del grupo.
Abajo les dejo un videoclip del tema que se autoproclama “oficial”, cosa que dudo porque en aquella época los Beatles aún no hacían películas promocionales, no me consta que luego lanzaran un clip oficial, y además la inclusión de escenas post-Beatles no me encaja… pero no se puede negar que justamente por estar formado por imágenes de toda la carrera del grupo es un clip entrañable. Lo que sí se ha hecho oficialmente es incluir en la reedición de “Anthology” publicada en 2025 una primera toma de la canción en la que aún no está el solo de piano/clavecín. Escuchándola se aprecia aún más la aportación de George Martin.
Fuente de los datos: Guesdon, Jean-Michel y Margotin, Philippe, All The Songs: The Story Behind Every Beatles Release, Black Dog & Levental Publishers, New York 2013 (Edición original en francés Les Beatles : la totale: Les 211 chansons expliquées publicada por Editions Chêne/E/P/A el mismo año)
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