Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
Y un buen día al rapsoda-autor hispano por excelencia, el ínclito Javier Krahe, le dio por contar a su modo y manera las andanzas de Odiseo con la canción Como Ulises, publicada en el álbum de 2002 Cábalas y cicatrices. El disco fue grabado en directo en el "hogar" de Krahe en Madrid por muchos años, el Café Central, y recoge, aparte de las nuevas canciones, las introducciones a cada una de ellas, que eran parte indisoluble de sus conciertos e incidían en el humor y sarcasmo tan típicos del cantante.
En la correspondiente a este tema, Krahe decía: "Esta canción está sacada de un libro de aventuras que me identifiqué con el protagonista, y digo: "Hay que ver este hombre, qué cosas le han pasado, lo que ha debido sufrir". Y el caso es que a mí me ha sucedido muy parecido, y digo: "Pues total, cuento sus aventuras". Vamos, que las plagio, y vamos, sin más. Y... y luego, para que no me digan nada, cambio un poco el final. Porque el final es distinto, sí. El libro es... es bastante conocido, este libro de aventuras se llama "La Odisea", y... y tiene... para evocar el Mediterráneo de hace veintisiete siglos, aquí tengo un coro de viejos marinos."
Y entonces Krahe y su grupo entonan a modo de coro griego, pero también de canto marinero a ritmo de vals un prólogo a la historia narrada, que es, por supuesto, la de la Odisea, pero con todo el sarcasmo típico del cantante... y, como advirtió en la introducción al tema, con un giro de guion inesperado, porque la Pénelope que canta Krahe no es tan sumisa ni paciente como la clásica, ni mucho menos... La canción adquiere así un tinte de modernidad que la hace todavía más interesante.
Krahe aporta a la interpretación de Como Ulises su cantado-recitado, y le acompaña su grupo de apoyo usual en sus últimos años de carrera, con Fernando Anguita al contrabajo, Javier López de Guereña a la guitarra y Andreas Prittwitz a la sección de viento, que además hacen los coros y añaden contenido sonoro que refuerza la narración de manera muy divertido. El videoclip que propongo es de una actuación en la sala Luz de Gas de Barcelona en febrero de 2015... tristemente, pocos meses antes de su fallecimiento.
Escuchar a Javier Krahe es siempre un placer. En este caso, un placer impetuoso... ¡homérico!
Yo, como Ulises, he sido
de Penélope el marido,
y me alejé de esa joya
por unirme a Agamenón,
que iba a la guerra de Troya,
me pedía el cuerpo acción.
Y tuve acción, tuve guerra,
ríos de sangre por tierra,
y, entre hecatombes y vino,
Aquiles, casi divino.
Y el mejor de mis engaños:
un caballo de madera.
Y Aquiles que desespera
y muere. Fueron diez años.
Y me volví para casa,
puse de Ítaca el rumbo,
y ya sabéis lo que pasa,
dando un tumbo y otro tumbo.
Y, ¿qué queréis que uno haga
si al primer tumbo me tumbo
en el lecho de una maga?
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