Puede, sin embargo, parecer raro que a pesar de su éxito la peli tuviera pérdidas, a causa de la progresiva tendencia de DeMille a orquestar grandes espectáculos de, nunca mejor dicho, largo metraje, en localizaciones naturales impresionantes, en rutilante technicolor, con efectos especiales deslumbrantes para su época y reparto estelar... todo lo cual redundaba en un altísimo presupuesto difícil de cubrir.
Y es aquí donde debemos superar nuestros prejuicios por la falsa Historia que se nos pretende enseñar y centrarnos en lo estrictamente cinéfago: es esta peli ciertamente espectacular, muy entretenida y agradecida de ver. La peripecia de la joven inglesa convicta por asesinato que es exiliada como esclava a las colonias en América y acaba envuelta en la guerra entre los colonos y los pobladores nativos previa a la futura declaración de independencia da para un western ( o eastern, más bien) narrado con dinamismo a pesar de cierto fastidioso tono rimbombante (típico en DeMille, por otro lado).
Tiene alguna escena de poderosa interacción entre los personajes, como el primer encuentro entre el capitán que interpreta Gary Cooper, la heroína encarnada por Paulette Godard y el villano de la función, un por supuesto sin escrúpulos comerciante y esclavista muy bien interpretado por el injustamente no tan conocido Howard da Silva. La espectacularidad, por otro lado, de las escenas de batallas, sobre todo la final, o la huída de los protagonistas por los rápidos del río hacia la catarata, dan ese tono de epopeya que DeMille siempre buscó, y hay que reconocer que funcionan.
No funciona tan bien, como he dicho, el punto falseador de la historia, o el regusto ampuloso de buena parte del guion, así como parte del reparto secundario, en el que, a pesar de la presencia de clásicos como Ward Bond o Lloyd Bridges, el hecho de que los nativos norteamericanos sean interpretados en su mayoría por blancos, por mucho que fuera la práctica habitual en muchos westerns, resta cierta credibilidad... y el hecho de que el jefe de la principal tribu enemiga sea Boris Karloff cruje un poco...
Con todo, a pesar de las reticencias, es esta "Los inconquistables" una peli que se puede ver con bastante agrado, un espectáculo que no es que llegue a emocionar, pero si a entretener mucho. 7/10

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