Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
Se cumplen hoy sesenta años de la publicación de uno de los temas claves de la historia del soul y por ende de la música popular. River Deep Mountain High fue escrito por Phil Spector y la prestigiosa pareja de compositores Jeff Barry y Ellie Greenwich (responsables de otros grandes temas como Da Doo Ron Ron, Then He Kissed Me, Be My Baby, Doo Wah Diddy Diddy, Leader of the Pack o Chapel of Love) para el álbum de igual título.
El disco salió adelante a pesar del enfrentamiento de dos de las personalidades más crueles, infames y tóxicas y a la vez más brillantes de la historia de la música popular, Phil Spector y Ike Turner. Aquel estaba empeñado en pasar el soul y, sobre todo, la portentosa voz y carisma de Tina, por el turmix de su muro de sonido, mientras que Ike pretendía mantener el férreo, dictatorial, control sobre su trabajo y el de su pareja. Al final, Spector produjo los nuevos temas del disco y Ike produjo los que eran nuevas versiones de antiguos éxitos del dúo.
Sin embargo, Spector apartó por completo a Ike de los temas que aquel produjo; según algunas versiones, le pagó generosamente para no participar, aceptando Mr. Turner el dinero y la promesa de que se le mantendría en los créditos del disco; según otras versiones, Ike, de motu proprio, ni siquiera se presentó a las sesiones de grabación de los temas producidos por Spector. De hecho, nadie del grupo habituad del dúo, aparte de Tina, obviamente, participó en la grabación del tema, ocupando su lugar Glenn Campbell y Barney Kessel a las guitarras, Carol Kaye al bajo, Leon Russell y Michel Rubini a los teclado, Earl Palmer a la batería y Jim Horn al saxo. En lugar de las Ikettes a los coros estarían The Blossoms, grupo vocal habitual en las producciones de Spector (y víctimas de una de las grandes infamias autorales o interpretativas de la historia del rock... pero eso es otra historia).
Sea como sea, Phil quería sobre todo que el tema central del disco fuera el culmen de su "muro de sonido", y a fe que lo consiguió, con una orquestación apabullante y un ritmo y melodía en un crescendo frenético que solo alguien con el talento y voz de Tina Turner podía sacar adelante.
Lamentablemente, la canción fue solo un éxito relativo y apenas cubrió los exorbitantes gastos de su grabación, lo cual fue un duro golpe para la carrera de Spector. Solo el paso del tiempo ha ido poniéndola en el lugar de honor que merece, y por supuesto tanto Ike and Tina Turner como esta en solitario la mantuvieron en su repertorio, y es estimulante escuchar versiones como esta de 1973 desprovistas de la ampulosidad de la producción original.
Y hay quien destaca un aspecto ciertamente positivo de la historia de esta canción... al parecer, fue la primera vez que Tina se dio cuenta de que algún día podría tener una carrera propia sin necesidad de su tóxica pareja...
(Una curiosidad: en este film promocional - videoclip oficial, que diríamos ahora - del tema, vemos un playback de la canción con la participación lógica de Tina, pero también con Ike tocando la guitarra y el grupo de apoyo habitual del dúo, The Ikettes, haciendo coros y bailando... recordemos que ni Ike ni las Ikettes participaron en la sesión de grabación).
Fuente: Dimery, Robert (Ed.): 1001 canciones que hay que escuchar antes de morir, Random House Mondadori, Barcelona 2011, Lapuente, Luis: Los 100 mejores discos del soul, Midons, Valencia 2022 y Wikipedia.
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