Hace poco decidí ver la nueva versión de “Agárralo como puedas” (The Naked Gun, Akiva Schaffer, 2025) y ello me llevó a revisar la película original de igual título (David Zucker, 1988). En esta reseña hablo de ambas, y de la serie que les dio origen, "Police Squad!" (1980). Aunque lo ideal sería mencionar las virtudes o defectos de la más reciente liberándola de su deuda a la primera, debo admitir que me es difícil hacerlo. Y advierto ya que, más allá de postureos nostálgicos, aquella no sale muy bien parada en lo que se refiere a mi aprecio…
El trío de humoristas Jerry Zucker, Jim Abrahams y David Zucker (conocidos como ZAZ, y así referidos en esta reseña a partir de ahora) sorprendieron al mundo cinéfago en 1980 con “Aterriza como puedas” (Airplane!), una parodia del cine de catástrofes basada en el humor seco e inexpresivo que habían practicado en el pasado luminarias como Buster Keaton, y que ellos mismos habían ensayado como guionistas en la película por episodios "Made in USA" dirigida por John Landis en 1977, con una estructura interminable de gags visuales y sonoros en todos los planos de la secuencia y repartidos por todos los rincones de la imagen y un ramillete de actores más o menos conocidos cuyos personajes pasaban por la comedia sin ser conscientes de que eran parte de ella, radicando la originalidad del humor en el contraste derivado de la reacción seria de los mismos ante las disparatadas situaciones planteadas. Otra influencia clara en este aspecto sería el Peter Sellers de la serie “La pantera rosa”, con la diferencia de que la interpretación de este sí era claramente cómica.
El éxito de la película les llevó a desarrollar con más crudeza este tipo de humor en 1982 en una serie televisiva que pretendía burlarse de los tópico y estereotipos de las series policiales de los años dorados del medio: “Police Squad!”, para la que volverían a contar con Leslie Nielsen, ya claramente derivado de sus papeles serios a la comedia, como el teniente (¿o sargento?) Frank Drebin, un torpe agente de policía que sin embargo era capaz de resolver los más confusos casos. Los ZAZ usaron como modelo inicial (como habían hecho con el thriller precatastrófico “Suspense… hora cero” para su “Aterriza como puedas”) una popular serie policial de los años cincuenta, “M Squad”, protagonizada por Lee Marvin y emitida en España en el añejo UHF (razón por la que los que no teníamos aún acceso a esta cadena no pudimos verla) bajo el nombre “Ballinger de Chicago”. De ella tomaron la voz en off, el serio policía interpretado por Marvin y no tuvieron escrúpulos en fusilar los títulos de crédito, con una música de Ira Newborn que homenajeaba hasta casi el plagio el tema original compuesto por nada más y nada menos que Count Basie…Pero los parecidos acaban ahí. Los ZAZ llevaron su parodia a todas las series policiales de éxito durante las dos décadas posteriores, como “Las calles de San Francisco” o “Kojak”, ridiculizando sus elementos más definitorios. En “Police Squad!” había estrellas invitadas hilarantemente despachadas en los créditos iniciales, disparidad entre el título del episodio en los créditos y el narrado en la voz en off, parodia del típico congelado de imagen al final de cada episodio, contradictorias e ilógicas tramas oscuras, diálogos llenos de dobles sentidos a ritmo trepidante, tiroteos imposibles e interminables, forenses de actitud juguetona en la escena del crimen, lascivos científicos policiales con disparatados inventos dignos de las pelis de Bond, soplones que lo sabían todo, pero todo, burla de los congelados de imagen normalmente posteriores a un chiste o broma con el que terminaban los episodios… Y todo ello concentrado en poco menos de media hora, con lo cual el ritmo era tremendamente rápido y la sucesión de gags casi incontrolable. El argumento era trivial cuando no casi inexistente: sencillamente, no importaba para nada. Lo que importaba era provocar una carcajada continua desde el gag visual o dialogado desde el primer plano hasta el más insignificante detalle en segundo plano o incluso al fondo, en un extravagantemente divertido uso de la profundidad de campo.
A pesar del hilarante material, “Police Squad!” fue un fracaso. Aunque gran parte de ello fue culpa de una programación caótica, la productora dio a entender que el público no podía asimilar tanta broma y chiste concentrado en tan poco espacio de tiempo, que se exigía al espectador que prestara demasiada atención para lo habitual en un producto televisivo. Y por una vez, puede que tuvieran razón. Así, los ZAZ abandonaron provisionalmente el proyecto, volviendo al cine para hacer una desopilante parodia del cine bélico de espionaje con "Top Secret!" (1984), pero retomarían la idea de la parodia policíaca llevándola a la pantalla grande, lo cual, por cierto, había sido su idea original.
Así, en 1988 estrenaron “The Naked Gun: From the Files of Police Squad!”. Cuando Paramount les prohibió usar el título de la serie para evitar confusiones con la franquicia “Police Academy” (“Loca academia de policía”) que estaban desarrollando esos años, los ZAZ optaron por uno que, aparte de homenajear clásicos del cine negro como “La ciudad desnuda” mantenía el gag de televisivo de que el título del episodio no tenía nada que ver con la historia contada, pero por otro lado exigieron que se añadiera una frase que recordara la serie madre. Sobre el horripilante título en España, por mucho que haya cundido y haya que usarlo para identificar la peli aquí, mejor no decir mucho. Es perfectamente sabido que se trataba de seguir explotando el éxito de la mítica “Airplane! / Aterriza como puedas”… lo cual no quita que ambos títulos eran, son, espantosos.Volviendo a “The Naked Gun”, los ZAZ decidieron hacer algo más accesible que lo que habían hecho con la serie madre, y, aún manteniendo buena parte del humor paródico, llevaron la película al cine más clásico, suavizando el número de referencias a clásicos del noir cinematográfico y televisivo, introduciendo un argumento absurdo pero con cierta lógica narrativa (Drebin debe impedir que se cometa un atentado contra la reina Isabel II durante su visita a Los Ángeles, enfrentándose a un sospechoso empresario mafioso) y dando más variedad al elemento cómico, con diálogos con un humor más claro, o escenas dignas del slapstick más clásico. Sigue habiendo la idea de presentar un gag en cada escena, pero al estar más dilatados en el metraje, el ritmo no es tan enfebrecido, y salvo contadas ocasiones, todo ocurre bien clarito en primer plano. Además, si en “Police Squad!” (como en “Airplane!” o “Top Secret!”) los personajes actuaban como si no supieran que están en una comedia, en “The Naked Gun” hay una cierta consciencia de que si están en ella, como lo prueba el aumento del slapstick o la mayor gestualidad de los intérpretes (Nielsen sobre todo), o el hecho de que haya un contraste entre los personajes cómicos y otros personajes que son claramente serios, al estilo de lo que había hecho Blake Edwards con la franquicia de “La pantera rosa”.No digo que esto sea necesariamente malo; la peli es lo suficientemente divertida para que incluso hoy en día pueda seguir viéndose con agrado. Al final, todo será cuestión de gustos. Unos preferirán el más asequible humor y ritmo narrativo de “The Naked Gun” y otros preferiremos el más ilógico, desopilante y caótico de “Police Quad!”. Una parte en la que sí concedo que la película gana algo es la presencia en el reparto de actores de prestigio como George Kennedy o Ricardo Montalbán. Aquel, interpretando al jefe de Drebin, hace un delicioso contrapunto de buen sentido (siempre dentro de la comicidad) con el personaje de Leslie Nielsen, mientras que este compone un delicioso villano mafioso parodiando no solo este tipo de caracteres sino también parodiándose a sí mismo. La introducción de Priscilla Presley como el interés romántico del protagonista, o de O.J. Simpson como Norbert, el compañero de Drebin y víctima propiciatoria de su propia torpeza o de la torpeza de aquel, aportan variedad a la historia.
Siguieron a “The Naked Gun” dos secuelas razonablemente divertidas pero ya muy repetitivas y menos originales que con un éxito en caída dieron con el fin de la franquicia, aunque uno tiene cierta querencia por la tercera parte, o la 33 1/3, si hacemos caso a su título (“The Naked Gun 33 1/3: The Final Insult”) por su graciosa parodia del clásico “Al rojo vivo” y su hilarante crítica de la ceremonia de los Oscars…
Como comedia, a pesar de que ha tenido cierto éxito (aunque ni de lejos el de la original) y tiene sus admiradores, debo decir que no me funciona. La encuentro bastante insustancial y sin gracia, salvo unos pocos momentos que sí son brillantes y mencionaré en breve. Si en la peli de 1988 los ZAZ suavizaban el torrente de humor de “Police Squad!” pero mantenían la esencia del mismo, ahora Schaffer suaviza el film original y pierde esa esencia. Los personajes siguen pasando por la comedia sin enterarse de ella, pero no hay un contraste con elementos serios suficiente para mantener la idea elemental de la franquicia. Hay gags, slapstick y diálogos graciosos (o pretendidamente graciosos), sí, pero son exagerados, carentes de la naturalidad que sorprendió en las obras de Abrahams y los Zucker. Si estos se puede decir que hacían pelis serias en clave de comedia, la nueva versión es una comedia más, vulgar y sin originalidad alguna.
La película cambia sus referentes, y no es malo en principio que lo haga. El noir clásico y las series policiales de la edad de oro de la televisión están muy lejanas para el público actual y ahora los referentes son más actuales, con las tramas de gente más o menos normal abocada a la venganza, como en las pelis de John Wick o la saga de “Venganza” (con, miren ustedes por donde, Liam Neeson de protagonista) y aunque hay un poquito del eterno James Bond (el villano interpretado por Huston es el tópico magnate con un plan para dominar el mundo, aunque actualizado con toques de Elon Musk), la referencia de cine de acción está más en las pelis de “Misión imposible” (una de cuyas escenas es directamente parodiada) o el estilo visual de las de la saga de Jason Bourne.
Como digo, es una pena que estas buenas intenciones de renovar la franquicia se vengan abajo, al menos para mí, con una sucesión de gags sin demasiada fortuna que hacen que me termine aburriendo… salvo tres momentos en los que sí me reí abiertamente: la mencionada parodia de “Misión imposible”, con la escena del interrogatorio en la habitación; luego estaría el tributo al pasado de la peli, con Frank jr. homenajeando y pidiendo consejo ante el retrato de su padre fallecido… tributo que es inmisericordemente parodiado inmediatamente. Y finalmente, algo con lo que no se atrevieron las pelis de los ZAZ, la parodia de la imagen congelada final de las series televisivas que era marca de la casa en “Police Squad!”, y que vuelve de forma hilarante y bastante original en esta peli… aunque sea una secuencia en medio de los créditos.
A pesar de estos brotes verdes, a los que tendría que añadir un Liam Neeson que, sin ser brillante aquí, siempre es bien recibido, y una Pamela Anderson que saca adelante su personaje, este reboot/secuela me resulta tristemente fallido. Con el material de base y su elogiable intento de renovación, podría haber dado para mucho más.
Un 6,5 redondeado a 7 para la versión de 1988, un 4,5 subido al aprobado justito para la de 2025.










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