Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.

¿QUÉ PUEDES ENCONTRAR EN LA BOTICA?

lunes, 24 de agosto de 2026

The Who: WON'T GET FOOLED AGAIN

Buenos días. ¡Vaaaamoooossss! 


Keith Moon, la crème de la crème de los bateristas del rock, el principio y el final, la joya de la corona, el no va más, el día y la noche, el ying y el yang, el epítome del redoble, el solo y el ritmo, el alfa y omega... todo eso y muchos más epítetos que se nos puedan ocurrir... habría cumplido ayer ochenta años.

Puede que no fuera el más técnicamente dotado, y a más de uno se le atraganta el protagonismo supuestamente anárquico de su forma de tocar, pero muy pocos... perdón, solo él supo insuflar tanta vida y potencia a las canciones rock. Por supuesto que era capaz de dar el ritmo básico a los temas, pero ese estilo se le quedaba corto y optó por elevar la batería al mismo nivel que la voz o guitarras solistas, integrando el sonido de aquella con la de estas, más que con el bajo, que muchas veces acaba cargando con toda la responsabilidad rítmica. Su panoplia de recursos, entre los que destacan sus famosos redobles, que hacían mucho más que servir de relleno, hacían la música de The Who plenamente orgánica.  Como bien se dice en el documental que les sugiero ahí abajo, más que un estilo anárquico, el suyo era un estilo libre... pero que para nada entraba en disparidad con el resto del grupo.

Además, su teatralidad, su sentido del humor y su modo destructivo, más que nunca en el sentido literal de la palabra, de comportarse en escena (y fuera de ella) completan el carisma mítico que ha adquirido dentro de la historia del rock. Su estilo de vida (que en un símil ñoño y tópico pero desgraciadamente cierto era reflejo de su estilo como baterista) hizo que lamentablemente se nos fuera demasiado pronto...

Al comienzo de este texto he dejado la posiblemente mejor versión en directo del tema de 1971 Won't Get Fooled Again, del álbum Who's Next. En ella se puede apreciar en todo su esplendor todo lo que Keith Moon aportó como baterista al sonido del grupo y a la historia del rock, incluyendo el famosísimo redoble que introduce el final de la canción. Fue rodada a finales de mayo de 1978 en los Sheperton Studios de Londres en un miniconcierto con un público muy escaso y seleccionado, solo trescientas personas. El objetivo era finalizar el documental "The Kids Are Alright" (Jeff Stein, 1979) con dos canciones que el director decía necesitar para completar su repaso a la trayectoria en directo de The Who, la mencionada y Baba O'Riley. La idea era solo tocar esos dos temas, pero cuando finalizó el rodaje el grupo decidió, como agradecimiento al público por su paciencia durante la filmación, hacer una jam session en la que tocaron otros temas claves de su historia, como My Generation, Substitute o I Can't Explain. Desafortunadamente, no ha quedado constancia visual de esa parte del miniconcierto.

Esta grabación tiene el aspecto positivo y reconfortante de ver a los Who en pleno control de su talento... pero también el punto triste de que es la última actuación de Moon en directo. Estaba ya muy enfermo, lo cual no le impidió, aunque fuera a costa de un gran esfuerzo (palpable en algunos momentos del video), desplegar todos sus recursos para que el momento quedara en la historia.

Keith Moon moriría poco más de tres meses después. Para completar este tributo en su ochenta "cumpleaños", les dejo aquí abajo un corto documental que analiza de forma soberbia su estilo como baterista y el carisma que le han hecho el más grande.


No hay comentarios: