Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.

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viernes, 18 de septiembre de 2026

Suzi Quatro: CAN THE CAN

Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!    

Para los que nacimos a fines de los años cincuenta o comienzos de los 60, Suzi Quatro significó muy probablemente uno de nuestros primeros contactos con el rock, y su música potente y vibrante, junto a una imagen desenfadada y potente de chica dura y rockera contribuyó sin duda a que hiciéramos de aquel el género musical de nuestra vida. Traigo hoy aquí la canción que la entronizó y supuso su mayor éxito, ese Can the Can que además, en mi caso, fue una de los primeros temas que uno intentaba cantar al escucharlo, aunque fuera supliendo las partes que no entendía con aquel guachi guachi que remedaba el idioma de Shakespeare y compañía…

 Parece haber consenso en que se pueden ver cuatro periodos en la carrera de Suzi: sus comienzos en su Detroit natal haciendo sobre todo música de garaje y hard rock, hasta 1971; su traslado a Inglaterra, donde en una primera frenética década, hasta 1983, cimentó una fama masiva apoyada en el glam rock, pero que al final se acabaría diluyendo; una especie de hiato de dos décadas en el que apenas publicó trabajos, mediocres además, y en el que sus intereses derivaron en otra dirección; y finalmente, ya entrado el siglo XXI, a partir de 2006 hasta hoy, un retorno a base de espaciados y muy dignos y, en general, bien recibidos álbumes, aunque ya no con el impacto de sus mejores años.

Susan Kay Quatro nació en la industrial, y muy, pero que muy musical Detroit en junio de 1950, descendiente de una familia italiana apellidada Quattrochi que acortó tal nombre a Quatro cuando su abuelo llegó a los Estados Unidos a comienzos de siglo. Su padre, Art, trabajaba, como no, en una fábrica de la General Motors y de noche actuaba en clubs de jazz con su grupo The Art Quatro Trio. En él debutó la pequeña Suzi, a los ocho años, tocando instrumentos de percusión.


Sin embargo, Suzi ha dicho que lo que le despertó su pasión musical fue ver, todavía más niña, a Elvis en el Ed Sullivan Show… programa que volvería a ser esencial en su trayectoria, cuando tras la actuación de The Beatles, una de sus hermanas mayores, Patti, decide formar en 1964 un grupo con unas amigas, The Pleasure Seekers, al que paulatinamente se irán incorporando el resto de las hermanas. Suzi, que tenía catorce años al incorporarse, tocando el bajo y cantando, ha dicho que la influencia del soul, tan presente en Detroit por la Motown y otras disqueras, fue clara en los comienzos del grupo, haciendo versiones de gente como Otis Redding (existe una grabación más tardía, de 1968, para la televisión haciendo una versión del clásico soul de los Four Tops Reach Out I’ll Be There) … pero pronto optaron por el otro tipo de música predominante en Detroit, el rock de garaje y hard rock de conciudadanos ilustres, también en sus comienzos de aquella, como Bob Seger, Alice Cooper, Ted Nugent o Iggy Pop.


Las chicas se hacen un nombre mediante actuaciones en diversos clubes de la ciudad, y cuando los dueños de uno de ellos, el Hide Out, deciden poner en marcha una disquera, publican en ella su primer single, con la canción Never Thought You’d Leave Me como cara A y What a Way to Die como cara B, siendo esta la primera canción grabada con Suzi como voz solista. El disco tendría cierto éxito a escala local, y ello sumado a su prestigio en directo llamó la atención de una disquera tan importante como la neoyorquina Mercury, que les publicó un single más, con la canción Light of Love en la cara A, también cantada por Suzi.


A finales de la década, el grupo entra en decadencia con la marcha de varias hermanas, y aunque Suzi lo recompone con nuevos miembros, adopta un estilo de rock aún más duro y cambia el nombre de la banda a Cradle, haciendo como tal largas giras… no consiguen que nadie les contrate (aunque si hay constancia de esta etapa en un álbum publicado en 2010, Cradle The History, que recoge una actuación en directo en Detroit la nochevieja de 1970). Suzi es consciente de estar en un callejón sin salida, y es entonces cuando entra en la vida profesional de la cantante un personaje esencial, el productor británico Mickie Most.

Most tenía un consolidado prestigio como productor en Inglaterra de temas o álbumes emblemáticos de The Animals (House of the Rising Sun), Lulu (To Sir, with Love) o Donovan (Sunshine Superman). Durante un viaje a Estados Unidos a finales de 1971 para grabar en la Motown un álbum con Jeff Beck (que al final no sería terminado), el manager de Cradle le invitó a un concierto del grupo. Aunque en aquella época Suzi ya no era la componente más importante del mismo y su participación ya era casi anecdótica, Most quedó impresionado por su talento vocal y como bajista, y cuando la banda se disolvió, le ofreció un contrato en su disquera RAK Records… pero con la condición de que la cantante se estableciera en Inglaterra.

 

En sin duda la mejor decisión de su carrera, Suzi coge el avión para iniciar la que sería su más brillante etapa musical. Y eso que los inicios no fueron del todo esperanzadores. Su primer single con Most, Rolling Stone (1972) fue un fracaso, a pesar de contar en la banda de apoyo con nada más y nada menos que Peter Frampton a la guitarra y Micky Waller (baterista con Jeff Beck, The Faces y Rod Stewart). Suzi quedó encantada, en lo personal y profesional, con Frampton, pero cuando sugirió que se quedará en su banda, Most, que tenía muy claro el prometedor futuro de la cantante, le dijo “No, no puedes tener a Peter en el grupo. En él solo puede haber una estrella, y esa eres tú”. Entonces el productor la animó a que, para rodarse, hiciese una gira como telonera de Thin Lizzy y Slade. Y en ese momento entran las otras personas esenciales en su vida profesional: Nicky Chinn y Mike Chapman.

 

Esta pareja de autores, conocidos también como Chinnichap, repartiéndose el trabajo compositivo (existe la controversia sobre cuánto aportaba cada uno, dando la impresión de que Chapman era completo responsable de la música y también intervenía en las letras) habían sido contratados por Most y estaban detrás de los éxitos iniciales de Sweet, antes de que este grupo derivara al glam, más bien en su etapa más pop en la que hacían el llamado rock chicle o bubblegum con canciones como Funny Funny (1971). Sin embargo, cuando el productor les encargó que trabajaran con Suzi Quatro, inteligentemente advirtieron que la imagen de la artista, agresivamente femenina, de dura chica rockera enfundada en un mono de cuero negro, para nada encajaba con esa música tan empalagosamente pop. Por tanto, adaptaron su estilo compositivo al de Quatro, y el resultado fue la bomba Can the Can.

 

Chinn y Chapman crearon una canción aparentemente muy sencilla, con el ritmo machacón que definiría el glam rock, con el bajo y la batería relegando a la guitarra a un segundo plano. Con una banda ya plenamente formada y engrasada, (Quatro, bajo y voz; Dave Neal, batería; Len Tuckey, guitarra), la canción arrolla de principio a fin, con una Suzi forzando la voz al máximo a instancias de Chapman. El aura del tema queda completo con una letra aparentemente incongruente y enigmática; dentro de una temática sobre la necesidad de una chica de conseguir y defender a su hombre, para los autores, el estribillo refleja que la canción va de hacer algo imposible; para Suzi, sería más bien sobre guardar a buen recaudo las cosas que importen (como indicaría el uso del significado en argot del verbo “can” en inglés).


Bien, a tu madre llamas “Tigre” 

pero sabemos que mientes

y tu novio se llama Águila

y vuela alto.

Ten cuidado con el tigre, no le arranques los ojos al águila 

pero deja que el águila tome por sorpresa al tigre

(aráñale los ojos)


Así que plántate por tu hombre, cielo

Intenta lo imposible

Pon a tu hombre a buen recaudo, cielo

consíguelo mientras puedas.

Intenta lo imposible. 


Sea como sea, el resultado fue un éxito absolutamente masivo, llegando a número uno no solo en el Reino Unido sino también en buena parte de Europa y en Australia (curiosamente, y quizás por problemas de distribución, el single no caló en Estados Unidos). Con esta canción empieza un lustro inverosímil en el que Suzi enlaza éxitos apabullantes, todos ellos compuestos por Chinn y Chapman, entre los que destacan 48 Crash, Devil Gate Drive y The Wild One. Pero algo cambió en 1978.

 

El álbum If You Knew Suzi supuso una sustitución del rock duro por un pop quizá muy accesible pero también demasiado almibarado que coincidió además con un cambio acorde de imagen. Aunque el disco incluye dos nuevos éxitos por la pareja Chinn-Chapman, el dueto con Chris Norman (cantante del grupo pop-rock Smokie) Stumblin’ In supuso su primer gran éxito en su país de origen y triunfó en otras partes del mundo, y su sucesor, If You Can’t Give Me Love, también lo hizo en una menor escala… la impresión que quedaba es que Suzi había perdido su identidad. 


Esto se tradujo en un progresivo desgaste con éxito decreciente a pesar de que Chapman, también ocupado con el éxito de Blondie, a quienes estaba produciendo, intentó hacerla volver a sus raíces con el álbum Rock Hard de 1980. Pero todo se complicaba: su contrato con Most expiró en 1980, pasó a la disquera de Chapman Dreamland Records, que acabó quebrando… En 1983 publicó el álbum Main Attraction con Polydor, siendo casi todas las canciones compuestas por ella junto a su guitarrista, y marido en ese momento, Len Tuckey… y fracasó absolutamente. 


Entonces empieza lo que hemos llamado un hiato de más de veinte años en el que apenas publica dos álbumes indignos de su categoría, uno de ellos, Oh Suzi Q (1991), de tono de suave pop-rock, y el otro, Unreleased Emotion (1998), ni siquiera nuevo, al ser material grabado y rechazado por las discográficas en 1982. Otras cosas le acaban interesando más: escribe poemas (un libro publicado en 2004) y hasta hace ¡un disco de meditación y autoayuda! Sin embargo, entre estas otras cosas hubo una que fue su único momento artístico satisfactorio: su participación como protagonista en la versión de Londres de 1986 del conocido musical Annie Get Your Gun (en su versión fílmica de 1950 fue conocido aquí como “La reina del Oeste”). En general se apreció la frescura y naturalidad de la interpretación de Suzi. No es que fuera nueva en esto de la actuación: a finales de los setenta ya había aparecido en siete episodios de la célebre sitcom Happy Days (me niego a referirme a ella con el espantoso título que tuvo en su emisión aquí) en el papel de una cantante de rock, trasunto de sí misma, hermana de una de las novias del famoso Fonzie.


Suzi ha vuelto a hacer rock en este siglo, a partir de 2006, con una serie de álbumes espaciados (el más reciente, publicado este año), donde, sin llegar a las cimas de su glorioso pasado, si muestra que aún tiene ese toque rock que la ha hecho legendaria. Puede verse, por ejemplo en este tema de 2021, I Sold My Soul Today


El recuerdo de su momento más significativo, su legado en tantas rockeras que siguieron su ejemplo, como Joan Jett, Chrissie Hynde, Tina Weymouth (bajista de Talking Heads), Kathy Valentine (de The Go-Go’s) o K.T. Tunstall (con quien compartió además un álbum en 2023), y el hecho de que con más de 75 años no tenga intención de extinguir su llama y siga haciendo música y giras… incluso a modo de curiosidad cabría mencionar la existencia de un grupo de power pop español que en su nombre le rinde tributo, Suzy y Los Quattro (aunque su estilo sea más new wave, a caballo de Ramones y Blondie)... todo ello hace de Suzi Quatro una parte imprescindible de nuestra alma rockera.


Aunque bien podría terminar este texto con una actuación reciente que demostrara que Suzi en su setentena sigue siendo Suzi, como esta de 2022, prefiero terminarlo con esta otra vibrante interpretación de Can the Can en Japón en 1975, cuando estaba en la cresta de la ola. Let’s rock!

 

 

Fuentes de los datos: Izquierdo, Eduardo: Suzi Quatro: Sí se puede, en Cuadernos Efe Eme nº 38 

Invierno 2023, Grupo Midons, Valencia 2023. Páginas web: las entradas correspondientes en Wikipedia, 

Discogs y AllMusic. Bruno Cerotti,Rock Historian, Michigan Rock and Roll Legends, The 

Quietus, Perfect Sound Forever, Sound on Sound, Guitar World, diario The Independent, BBC, Robert Bittner

Pérez de Ziriza, Carlos: 3 minutos de magia: Una historia del power pop y la new wave

Grupo Midons, Valencia 2018

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