Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.

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domingo, 12 de abril de 2026

Gato Pérez: LA CURVA DEL MORROT

                   Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!  

 Ayer once de abril abría cumplido setenta y cinco años Gato Pérez, ese músico tan rumbero como callejero, el barcelonés más argentino o el argentino más barcelonés, a escoger, (y de raíces asturianas por parte de padre, que todo hay que decirlo homebueno) que tan pronto, tan demasiado pronto nos dejó, aunque al menos tuviera tiempo de dejarnos un buen pedazo de canciones maravillosas...

Una de ellas es esta "La curva del Morrot", de su segundo álbum "Romesco", de 1979, una de tantas de sus canciones que retratan la Barcelona suburbial de las postrimerías del franquismo y comienzo de la Transición, dedicada al Morrot, la zona de la ladera de Montjuic que mira al Puerto de Barcelona, construido, como dice la canción, con terrenos ganados al mar, y que en origen era una zona de huertos adonde para llegar había que atravesar otra zona llamada la Tierra Negra, posiblemente por su cercanía a la zona del puerto donde se descargaba el carbón, más allá de la Avinguda del Paral.lel y las Drassanes (hoy el Museu Maritim de Barcelona), un barrio de gente pobre, prostitutas y población gitana donde se dice que ni la policía se atrevía a entrar durante los años del franquismo. 

"La curva del Morrot" es considerada la primera rumba metafísica de la historia, con una letra plena de reflexiones sobre la vida y la muerte (el Gato atravesaba un mal momento de salud y ánimo cuando la escribió, y no se puede olvidar que en el Morrot está el Cementerio del Sudoeste de Barcelona además del Faro de Montjuic), una fascinante canción que apenas tocó en directo, con lo que el clip que aporto ahí abajo tiene su valor...

Un tema que bien vale para rendir homenaje y tributo al gran Gato Pérez en su setenta y cinco celestial cumpleaños... 

En la curva del Morrot, 
a mitad de camino del Puerto, 
donde Montjuïc y el Prat
se funden en terreno ganado en el mar, 
dejaremos el mundo intacto
paseando un cuerpo completamente nuevo 
con el alma dormida en el lecho
de lo más profundo.

Allá sopla un viento sereno, 
poderoso y musical, 
y es más corta la distancia
desde el cielo y desde el mar.
Y con la voz más afinada, 
armoniosa y singular, 
cantarán la rumba blanca
que durante tanto tiempo han estado buscando...
 
 

Fuente de los datos: Litjmaer, Lucía, "El Gato Pérez baila en la curva del Morrot", en el diario El Periódico, 8-6-2019, y Ordóñez, Marcos: Gato Pérez, Ediciones Júcar, Gijón 1987, reeditado digitalmente como Gato Pérez. Tal como éramos en Sigueleyendo, 2012.

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