Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.

¿QUÉ PUEDES ENCONTRAR EN LA BOTICA?

martes, 28 de abril de 2026

The Band: THE WEIGHT

 Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!   

Al pueblo de Nazareth, en Pennsylvania, llega un cansado viajero con instrucciones de una tal Miss Fanny para saludar a un grupo de gente; en principio no es bien recibido, y aún así varios habitantes del pueblo le piden ayuda o favores que él graciosamente concede... pero al final esta entrega desinteresada a los demás acaba abrumándole y convirtiéndose en una carga... 

 Canción atribuida a Robbie Robbertson, aunque sus compañeros de grupo, en especial Levon Helm,  declararon que aquel escribió la letra y que la música fue un trabajo colaborativo. Sea como sea, la aportación de todos, desde la voz principal de Helm en la mayor parte de la canción, complementada por Rick Danko en una estrofa y las armonías vocales de este y Richard Manuel, sumada a la gran labor instrumental de todo el grupo con la firme base rítmica de Helm a la batería y Danko al bajo, la guitarra de Robertson llevando la carga de la melodía y las sutiles pinceladas al teclado de Manuel y Garth Hudson, hacen que The Weight no solo sea el emblema de The Band, sino uno de los momentos álgidos de la historia de la música popular, en su inspirada mezcla de country-rock y gospel.

Recordamos una de sus mejores versiones, en donde la cámara firme de Martin Secorsese nos mueve entre los componentes del grupo, y la presencia de The Staple Singers acentúa aún más el elemento gospel de la canción, todo para que The Band tocara su último vals...  

Llegué a Nazareth, me sentía medio muerto:  
tan solo necesitaba un lugar donde poder descansar   
"Perdone, señor, ¿podría decirme donde podría encontrar una cama?" 
Se limitó a sonreír de oreja a oreja, me dio la mano y todo lo que dijo fue "¡No!" 

Quédate tranquila, Fanny, puedes quitarte un peso de encima.  
Quédate tranquila, Fanny, y deja que sea yo quien se haga cargo.  

Recogí mi maleta, y me puse a buscar un lugar donde pasar desapercibido,  
cuando me encontré con Carmen y el Diablo caminando juntos.  
Dije, "Eh, Carmen, vayamos al centro a pasarlo bien." 
Ella dijo, "Tengo que irme, pero puedes ir con mi amigo." 

 


No hay comentarios: