Farmacia de Alonso Luengo, en León. Foto de Jordi Asturies.

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domingo, 27 de septiembre de 2026

The Beatles / Paul Simon and George Harrison / Paul Simon with David Crosby and Graham Nash: HERE COMES THE SUN

Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!    

The Beatles dieron por terminado el proyecto de Get Back (luego Let it Be) el 31 de enero de 1969 tras un mes de grabaciones y filmaciones que les dejaron insatisfechos, a pesar del famoso concierto final en la azotea del edificio de su compañía Apple. Para los Fab Four fue motivo para archivarlo y pasar a otra cosa.


Esa “otra cosa”, empujada sobre todo por McCartney, fue reunirse de nuevo e intentar hacer otro disco. Aunque las relaciones entre los cuatro estaban prácticamente rotas, Paul era consciente de que en lo creativo estaban en un punto álgido y no era cuestión de desaprovecharlo. También intuían que con casi toda seguridad sería su último disco, y querían despedirse con todos los honores. Lo triste es que las diferencias entre ellos eran tan grandes, y había tanto ego enfrentado, que esa pretendida reunión del grupo en estudio solo lo fue a medias… 

Las sesiones de grabación de lo que acabaría siendo Abbey Road empezaron el 22 de febrero de 1969, aunque durante unos pocos meses las sesiones serían intermitentes por motivos diversos, desde un Ringo atareado con su participación en la película The Magic Christian (título español horrible) hasta los asuntos de negocios de la banda, en especial el traumático desastre financiero en el que estaba Apple.


Por suerte para ellos, George Martin aceptó su petición de volver a producirles tras el interregno de Get Back/Let It Be. Este intento de vuelta a mejores tiempos se completó más tarde con el retorno del ingeniero de sonido Geoff Emerick. Martin puso orden en la caótica situación, y a partir de julio las sesiones de grabación se sucedieron de forma fluida hasta su final el 25 de agosto. Aun así, no consiguió aliviar las diferencias. Para colmo, las grabaciones de julio empezaron con un John Lennon preocupado por Yoko, en reposo tras un accidente de coche por el que ambos habían pasado, con la cosa “solucionándose” instalando para ella una cama en el estudio. 


Tampoco consiguió Martin que estuvieran físicamente juntos al menos en algún instante de la grabación de todos los temas. Por lo menos la mitad del álbum se hizo con cada uno grabando sus partes por separado, ya fuera por motivos insalvables o por la antipatía entre ellos. Lo mismo se puede alegar para el hecho de que Lennon no participara para nada en algunas canciones. Sin embargo, también es cierto que cuando en agosto decidieron acelerar para cerrar el álbum, se pusieron las pilas y en algunos momentos recuperaron esa magia del grupo que habían sido… 


Lo cierto es que, a pesar de (o gracias a, quién sabe) todo ello, Abbey Road es un álbum extraordinario, tanto en calidad como en ventas, la digna despedida que estaban buscando, algo que ni siquiera es empañado por su adiós discográfico con la publicación del precedente, y no tan logrado, Let It Be.


Here Comes the Sun es uno de los momentos cumbre del álbum, qué duda cabe. Y, significativamente, uno de los que no tuvo en absoluto la participación de Lennon. Harrison la compuso en la casa en el campo de Eric Clapton, adonde había ido para escapar de la tensión producida por el caos administrativo en Apple, con reuniones con banqueros, abogados y demás. Clapton ha declarado que estaban sentados en el jardín en una plácida, cálida y soleada mañana, improvisando cosas a la guitarra, y que George empezó a cantar los famosos tarareo y primer verso, “da-da-da-da”, “it’s been a long cold lonely winter”... y tuvo la canción terminada para la hora de comer.


La grabación empezó el 7 de julio de 1969, con John ausente por estar aún recuperándose de su accidente de coche. Ese día se grabó la base rítmica, con George a la guitarra acústica, Paul al bajo y Ringo a la batería. En otros días a lo largo de julio y agosto se fueron añadiendo la voz principal de Harrison, sintetizador, percusión, arreglos de cuerda… hasta que la canción se dio por terminada el 19 de agosto. Curiosamente, la víspera del día en que los Beatles estuvieron juntos en un estudio por última vez, para escuchar el disco ya completamente grabado y decidir la estructura del álbum y dar últimos toques a las mezclas. En otra interesante curiosidad, la última canción en la que trabajaron fue la que dio el punto de partida a la grabación de Abbey Road en febrero, I Want You (She’s So Heavy), para la que se decidió, entre otras cosas, el famoso corte brusco que le da fin. Ciertamente, los Fab Four sabían cómo cerrar círculos.


Here Comes the Sun ha devenido mítica, y aunque los Beatles nunca la llegaron a interpretar en directo (como, concierto de la azotea aparte, todo lo que hicieron tras su retirada de los escenarios), sí que ha conocido versiones que han contribuido a perpetuar su legado. Y aquí es donde traigo a colación a Paul Simon.


En 1976, el famoso programa humorístico y musical Saturday Night Live contrató a Paul Simon como presentador y a George Harrison como invitado para el episodio correspondiente al 20 de noviembre. Aquel estaba en la cresta de la ola tras recibir varios Grammy por su álbum Still Crazy After All These Years publicado el año antes, y Harrison, a pesar de su reticencia a actuar en directo en Estados Unidos, venía a promocionar su nuevo disco. Una reunión de ambas estrellas era inevitable, y acabarían interpretando dos canciones, Here Comes the Sun y Homeward Bound, aunque ensayaron varias más, entre ellas Yesterday y Bye Bye Love (estos ensayos, salvo algún vídeo subido a las plataformas del ramo, solo pueden escucharse en su totalidad en bootlegs). Ese momento ha acabado siendo mítico, tanto por el hecho de que la complicidad y buena relación de los dos artistas durante tales ensayos significaría el comienzo de una amistad que duraría hasta el fallecimiento de George, como por la calidad de las versiones finalmente emitidas, con los dos cantantes armonizando guitarras y voces con la misma naturalidad con la que lo habían hecho con Lennon, McCartney o Garfunkel… 


(Por cierto, dicho episodio tuvo momentos sublimes, como Paul Simon empezándolo enfundado en un ridículo traje de pavo, o el impagable sketch con Harrison reclamándole al productor Lorne Michaels el dinero que había ofrecido meses antes a los Beatles por venir a actuar al programa, ya fueran los 3000 dólares ofrecidos o al menos una cuarta parte de esa cantidad… Esta anécdota de la oferta está presente en una interesante y entrañable película televisiva del año 2000 por el director de Let It Be, Michael Lindsay-Hogg, llamada Two of Us. En ella, entre otras cosas, se muestra cómo Lennon y McCartney reaccionaron a la oferta durante una visita de Paul a John en su casa del edificio Dakota.)


Como grandioso epílogo a su amistad con Harrison, Paul Simon volvería a interpretar Here Comes the Sun con ocasión del 25 aniversario del Rock and Roll Hall of Fame, en el concierto del 29 de octubre de 2009. A Paul se le unirían para las armonías vocales del estribillo David Crosby y Graham Nash, en un sentido homenaje a George, fallecido ocho años antes, con una versión entrañable, lenta y sencilla, a base de esas armonías y voces y la guitarra acústica de Simon, arropadas al fondo con los habituales colaboradores de Simon en aquella época, Mark Stewart a la guitarra y Tony Cedras al acordeón. 


Con esta versión despido este texto, y si no sueltan al menos una lagrimita no tienen ustedes corazón… 



Fuentes de los datos: Guesdon, Jean-Michel & Margotin, Philippe: All the Songs: The Story Behind Every Beatles Release, Black Dog & Leventhal Publishers, New York, 2013; The Beatles Bible, Paul Simon Info (1), Paul Simon Info (2), American Songwriter, chimesfreedom, NBC, The Amazing Kornyfone Label, Rock and Roll Hall of Fame, Entertainment Weekly, Ultimate Classic Rock y las entradas correspondientes en Allmusic, IMDB y Wikipedia

 

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