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lunes, 28 de septiembre de 2026

2026-09-28 The Rolling Stones / Otis Redding: (I CAN'T GET NO) SATISFACTION

Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!    

 

Hoy voy a lo fácil y mítico. La primera canción de los Stones que escuché, cuando era nano. Me pregunto por qué será. No es la que me enganchó a ellos, eso llegaría cuando en vísperas de la veintena empecé a escucharles en profundidad. Pero hablar de los Stones es hablar de Satisfaction, mayormente para bien. Mayormente. 

 

Cuenta la leyenda que en el principio, (I Can’t Get No) Satisfaction se hizo carne en un sueño de Keith Richards y habitó entre nosotros. Los Stones estaban de gira por Estados Unidos y Canadá en 1965, y el 6 de mayo estaban en un hotel de Clearwater, Florida. Aunque el grupo ya estaba llegando al público, había publicado su primer gran éxito, The Last Time, sus giras empezaban a tener renombre y había actuado en programas importantes como el Ed Sullivan Show, le faltaba una canción que le llevara a la cima. 

Sigamos con la leyenda: esa noche de mayo, Richards puso una grabadora en marcha antes de empezar a dormir, y cuando la escuchó al día siguiente, se encontró, entre ronquidos, el esbozo de la canción, con el famoso riff de introducción tocado en la guitarra acústica. Keith siempre ha insistido en que todo esto lo compuso durmiendo.


El guitarrista lleva lo que tiene esbozado a Mick Jagger, diciéndole que el verso que va con esa melodía es, con la famosa e incorrecta gramaticalmente doble negativa, “I can’t get no satisfaction” (posiblemente tomado prestado de la canción 30 Days de Chuck Berry, aunque lo que canta el rockero estadounidense en la tercera estrofa es “I don’t get no satisfaction”). En cuatro días, y en la piscina del hotel, Jagger hace una letra que en sus dos primeras estrofas es pura canción protesta: el narrador está insatisfecho con el tratamiento de la información por los medios, con el consumismo derivado de la publicidad… puro antisistema, vamos. Qué pena que en la tercera estrofa Mick revierta a su habitual misoginia y ponga como tercer motivo de su insatisfacción el que una chica no quiere tener relaciones con él porque tiene la regla…


El 10 de mayo los Stones entran en los estudios Chess de Chicago para empezar las sesiones de grabación. En principio, prueban con una versión folk-rock basada en guitarra acústica y armónica a cargo de Brian Jones. A Keith no le gusta nada y propone no usarla como single. Sería ciertamente interesante escuchar esta primera demo, pero las grabaciones han desaparecido, por mucho que haya fuentes que insistan en que la primera vez que el grupo interpretó la canción públicamente, el 20 de mayo en el programa Shindig, poco después de terminar la grabación del tema y antes de que saliera el single a la venta, los Stones hicieran playback a esa versión de Chicago. Lo cierto es que la versión a la que hicieron ese playback (excepto la voz en directo de Jagger) es la definitiva. La imagen final en la que Brian Jones hace que toca la armónica—una armónica que para nada se oye—, como supuestamente habría hecho en la primera versión, puede ser una de las bases de esta confusión.


Así, el 12 de mayo están en los estudios RCA de Los Ángeles y prueban de nuevo. A Richards le gustaría que el riff lo interpretara una sección de viento, o al menos que sonara así, a lo Otis Redding. Intenta reproducirlo con su guitarra, pero no le acaba de convencer. Es entonces cuando el pianista que apoya al grupo, Ian Stewart, sugiere pasar el riff por un pedal de distorsión o fuzz (otros acreditan la idea al manager Andrew Loog Oldham o incluso al propio Keith). Por lo demás, Richards añade reverberación a ese sonido, y luego llega la excelente línea de bajo de Bill Wyman, Charlie Watts imponiendo orden rítmico, y la voz de Jagger en un tono bajo al comienzo del estribillo para ir subiendo progresivamente dicho tono a uno más alto en las estrofas, casi escupiendo los versos. Richards arropa el sonido con guitarra acústica y rítmica (aunque hay quienes acreditan esta a Jones, no está claro que este participara al final en la grabación), y el resultado es una canción mágica e imprescindible…


… que aún así seguía sin convencer a Jagger y a Richards. Pero el manager, el resto del grupo y los músicos de apoyo estaban entusiasmados con ella, y tras una votación se acordó lanzarla como single, a pesar de las reticencias de un Keith que seguía sin verla como material de éxito, considerándola una demo cutre, una mala imitadora del estilo de Otis Redding. Como tantas veces hay que decir, el resto es historia. Publicado en Estados Unidos  el 4 de junio y en el Reino Unido el 20 de agosto de 1965, el single copa las listas a ambos lados del Atlántico y Satisfaction se convierte en la canción emblema de los Rolling Stones, el tema con el que la banda se convierte en el mito que ha llegado a ser.


Y curiosamente, la versión deseada por Keith Richards acabó haciéndose realidad. En julio del mismo año 1965, durante las sesiones de grabación del álbum Otis Blue: Otis Redding Sings Soul, a Steve Cropper, el guitarrista de la banda de apoyo de Otis (y gran artista y compositor soul y rock, coautor de, entre otras, The Dock of the Bay, Green Onions para Booker T. & the M.G.’s o In the Midnight Hour para Wilson Pickett), se le ocurrió que podían hacer una gran versión de Satisfaction. 


Como Otis no conocía aún la canción (lógico si pensamos que había salido a la venta poco más de quince días antes), Cropper salió a comprarla y, a la vuelta al estudio, mientras la escuchaban, iban transcribiendo la letra y Otis la iba cantando e improvisando variaciones. El resultado final es una versión potente, demoledora, con el tema adquiriendo una vida que más que posiblemente ni Jagger ni Richards habían podido imaginar. De hecho, el propio Keith ha afirmado que la versión definitiva de la canción es la de Otis. El álbum sería publicado en septiembre y el tema sería tan emitido por las radios, y llegaría a gozar de tanta popularidad, que Atlantic se vio forzada a sacarla como single en febrero del año siguiente. Sería un éxito abrumador, como bien se merece. 


Para variar, me despido con dos vídeos: primero, una potente versión en directo de los Stones de ese año de 1965 y finalmente, la mítica versión de Redding en el festival de Monterey en 1967. Con esto espero que quede la gente satisfecha.




 

Fuentes de los datos: 

  • Booth, Stanley: The True Adventures of the Rolling Stones, Cannongate Books, Edinburgh, 2012; 

  • Davis, Stephen:  Rolling Stones: Los viejos dioses nunca mueren, Ediciones Robinbook, Barcelona, 2002; 

  • Guesdon, Jean-Michel & Margotin, Philippe: Rolling Stones: La historia detrás de sus 365 canciones, Blume, Barcelona, 2017; 

  • Lapuente, Luis: El muelle de la bahía. Una historia del soul, Grupo Midons, Valencia 2015; 

  • Richards, Keith: Vida (Memorias), Global Rhythm Press / Ediciones Península, Barcelona, 2010; 


Guitar World, Dangerous Minds, BBC, página oficial de Otis Redding, Soundcheck Rock Academy y las entradas correspondientes en Allmusic, Discogs y Wikipedia


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