Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
Pues anda uno contento porque este viernes vienen a Xixón los Ocean Colour Scene, dentro de la gira por el 30 aniversario de su emblemático álbum Moseley Shoals, y se me ocurre que es buena excusa para hablar de ellos.
Los orígenes del grupo se remontan a Birmingham en 1989, cuando los cuatro miembros originales, Simon Fowler (voz solista, guitarra), Steve Cradock (guitarra solista, voz), Damon Minchella (bajo) y Oscar Harrison (batería), tras participar en otros grupos, deciden unirse en uno nuevo.
Entre 1990 y 1992 publican varios singles y su homónimo primer álbum, que curiosamente iba a ser producido por Jimmy Miller (el legendario productor de los grandes álbumes de los Rolling Stones de fines de los sesenta y comienzo de los setenta), pero el mal ambiente derivado del consumo de alcohol durante las sesiones de grabación dio al traste con el proyecto, desechándose dichas grabaciones y a Miller, y siguiendo una estela de productores (Steve Osborne, que había trabajado con Happy Mondays, y luego Hugo Nicolson, a su vez con Primal Scream). Para colmo, cuando terminaron la grabación, los ejecutivos de la disquera, Fontana Records, no quedaron satisfechos y les obligaron a regrabar gran parte del álbum bajo la producción de Tim Palmer, que había producido al grupo hard rock de Bowie, Tin Machine.
Este baile de productores, cada cual con su particular estilo e influencias, a las que habría que añadir gustos personales del grupo como The Stone Roses o The Charlatans, y la presión de una discográfica que quería llevarles en una dirección que no les gustaba, hizo daño al álbum final, que no tuvo la repercusión que quizás merecía. El grupo, habiendo sido despedido por la disquera, estuvo a punto de disolverse, y solo el apoyo del padre de Cradock les permitió seguir adelante. Pero la cosa cambió cuando en 1993 Paul Weller les propuso que fueran teloneros en parte de su gira, lo que llevó a su participación en The Weaver, canción del segundo álbum en solitario del Modfather Wild Wood, aportando Cradock guitarra y Fowler coros. De hecho, Cradock terminaría siendo parte de la banda de apoyo de Weller.
Aquí se produce el giro radical de estilo, donde el toque Weller les lleva a una música más limpia, en la onda mod, con aires soul, referentes como Traffic, Small Faces o el Spencer Davis Group y algún condimento beatle y stoniano… Graban una demo con nuevos temas que llega a oídos de Noel Gallagher, que, encantado con ella, les invita a ser teloneros de la gira de Oasis en 1995. Esto pone a Ocean Colour Scene en pleno auge del britpop de los años noventa…
De toda esta amalgama de influencias surge, en 1996, su segundo álbum, Moseley Shoals, en el que asumen plenamente ese tono sesentero y setentero pasado por el filtro de los años noventa. Y para nada les molesta aplicarlo y reconocerlo: por ejemplo, The Riverboat Song es soul electrificado con reminiscencias de Led Zeppelin (el riff de Four Sticks), y The Day We Caught the Train imita (no copia, ojo) el ritmo y melodía de la I Am The Walrus beatle. Paul Weller les devuelve el favor y confirma su padrinazgo tocando la guitarra en The Circle y teclados en The Riverboat Song y el hermosísimo medio tiempo One for the Road. Y a pesar de este fuerte anclaje en sonidos del pasado, el álbum suena nuevo y fresco. La crítica no se pone de acuerdo sobre si es su mejor disco, hay quien dice que seguirían refinando su sonido hacia posteriores trabajos aún mejores, pero no cabe duda de que este es un momento clave en su trayectoria y en la historia del pop-rock noventero…
Y fue un exitazo indudable, llegando al número dos en las listas, y los singles extraídos, The Riverboat Song, The Day We Caught the Train, The Circle y You’ve Got it Bad, se comportaron también admirablemente, en especial los tres últimos, que llegaron al top ten. Y para aumentar todavía más su legado, el dj y comentarista musical Chris Evans usó la introducción de The Riverboat Song como sintonía de su programa televisivo TFI Friday, lo cual contribuyó a la popularidad de la canción y el grupo. (En un plano personal, a mí me suena haberlo escuchado como sintonía o cortinilla de programas de radio o televisión también aquí en España, pero no me atrevería a asegurarlo plenamente, dada mi traviesa memoria…)
A la espera de ese concierto que tanta ilusión me hace, repaso el gran álbum que fue y sigue siendo Moseley Shoals, y dejo aquí una de las consideradas mejores versiones en directo de The Riverboat Song, para el mencionado programa de Chris Evans, TFI, la Nochevieja de 1996.
Fuentes de los datos:
Medium, God Is in the TV, Stereoboard, diario The Guardian, Efe Eme, This Ain't Rock'n'Roll, y las entradas correspondientes en Allmusic Discogs y Wikipedia
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