Buenos días. ¡Vaaaamoooossss!
Publicado en febrero, Singin’ to an Empty Chair, del grupo de Chicago Ratboys, ya es considerado uno de los mejores álbumes rock de este 2026. Es el sexto álbum de una trayectoria que se remonta a 2015 y que tiene sus fuentes en el indie rock contemporáneo pero también en la tradición rock estadounidense del folk-rock o el country-rock, en especial el de los años setenta, muy frecuentemente al estilo de iconos de esa época como The Band o Neil Young con ecos líricos de Springsteen.
Esto es muy evidente en Penny in the lake, quinto y último single adelanto del álbum, en el que Julia Steiner, líder del grupo y autora de la letra (la música está acreditada a toda la banda), plantea una serie de escenas veraniegas observadas desde el patio de una casa en las que la aparente serena placidez de las mismas se ve perturbada por el conflicto interior y sentimiento de pérdida de la narradora, que acaban rompiendo la quietud y llevándola a escapar. Julia acababa de pasar por una terapia (que incluía la técnica de la “silla vacía” mencionada en el título del álbum) para superar el distanciamiento con un ser querido. Vean el extracto de la letra con la tercera estrofa, que pongo ahí abajo, y no me nieguen que el estribillo es tremendamente hermoso, todo un hallazgo.
Por cierto, con respecto a la referencia a Ringo Starr, que empieza con el “paz y amor” del primer verso, Julia ha afirmado que está no solo por su admiración al baterista Beatle y el deseo de hacerle homenaje, sino también porque quería describir a la persona añorada como alguien que no es querida como se merece, paralelamente a un Ringo al que no se le reconocen siempre sus méritos. Pero no queda ahí el tributo: al comenzar la estrofa, el baterista del grupo, Marcus Nuccio, hizo un redoble claramente reminiscente del que hace Starr en Come Together …
Conduzco mi coche en paz y amor.
Cariño, eres mi Ringo Starr.
Cambio constantemente de emisora en la radio.
Atrás quedó mi casa
y dejo que me lleve el azar.
Oh, no me volverás a ver, no.
Hay una moneda de penique en el lago
pero no es lo que pensaba.
Solo es un deseo que alguien se olvidó.
Esta temática viene en una lánguida pero ligeramente optimista envoltura musical, una balada country-rock de medio tiempo en la que un ritmo aparentemente monótono e introspectivo contrasta con una sucesión esencialmente de acordes mayores que inciden en dar ese tono optimista y hacer la melodía muy pegadiza.
Dejo aquí una versión en directo, como siempre, como constancia de una muy buena canción.
Fuentes de los datos: Stereogum, Northern Transmissions, NPR, Under the Radar, Stereoboard, The Alternative, Riot Act Media, Glorious Noise,y las entradas correspondientes en Allmusic, Bandcamp y Wikipedia
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